Miércoles 4 de Febrero de 2026

Mujeres, las más afectadas por desempleo y bajos sueldos

En un mercado laboral mexicano cada vez más precario, con pocos trabajos formales y sueldos estancados, las mujeres son las que pagan el precio más alto: mayor desempleo, salarios mínimos que apenas alcanzan para lo básico y un salto masivo a la informalidad donde no hay prestaciones ni seguridad, así lo detalla la edición 26 del Boletín de Análisis Económico de la Escuela de Negocios del ITESO (ENI).

 

 El año pasado, la desocupación entre mujeres económicamente activas creció 18.7 por ciento, es decir, más de 400 mil mexicanas perdieron sus trabajos formales y se vieron forzadas a la informalidad, en trabajos como vender en la calle, servicios sin contrato o empleos sin prestaciones como seguridad social, lo que las expone a inestabilidad total y sin red de protección como salud o jubilación.

 

 Según datos del boletín, solo se crearon 4 mil 637 trabajos ocupados para mujeres, contra 1.05 millones para hombres, y casi la mitad (47.6 por ciento) de las trabajadoras gana salario mínimo o menos, unos 9 mil 451 pesos al mes que no cubren ni despensa familiar en ciudades como Guadalajara.

 

 "Las mujeres no sólo no crecieron en población ocupada, sino que se desplazaron a la informalidad, lo cual es preocupante porque las hace más vulnerables, sin protección social como el acceso a guarderías del IMSS", advirtió Mireya Pasillas Torres, Coordinadora del boletín.

 

 Este problema no es solo femenino: en total se perdieron 104 mil trabajos formales en México, y la Población No Económicamente Activa, subió 2.7 por ciento, lo que agranda el hueco en la economía y deja a millones fuera del sistema, perpetuando un ciclo de pobreza y desigualdad de género.

 

 La publicación tambien señala que el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció apenas 0.7 por ciento en 2025, una cifra que refleja estancamiento porque las industrias solo avanzaron 0.3 por ciento, la inversión privada se contrajo por incertidumbre y el mundo exterior frenó el impulso; pese a un repunte en el último trimestre, esto significa menos fábricas, menos construcción y menos dinamismo para crear trabajos dignos.

 

 En Jalisco, el escenario es similar: 1.5 por ciento de crecimiento en el tercer trimestre (según ITAEE del Inegi) da un promedio anual de 1.3 por ciento, colocando a la entidad en el lugar 15 de 32 estados.

 

 "Vemos una desaceleración importante, un bajo crecimiento mediocre. La economía está por debajo de su potencial por el desplome de la inversión productiva", enfatizó Pasillas Torres.

 

 El boletín concluye que sin mayor inversión, el estado no saldrá de esta fase tibia que limita oportunidades para todos, especialmente mujeres.

 

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