Martes 10 de Febrero de 2026

Costaría frenar al superpeso

Buscar frenar la apreciación del peso, como demandan algunos exportadores que han perdido competitividad, sería negativo para la población, las finanzas públicas y podría hasta provocar una salida de capitales, advirtieron expertos.

 

 En los últimos 10 meses, hasta ayer, el dólar acumuló una caída de unos 3.65 pesos o 17.5%, al pasar de 20.85 a 17.20 en el mercado internacional, lo que presiona la rentabilidad de las empresas exportadoras mexicanas.

 

 Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero Base, señaló que el Banxico y la Secretaría de Hacienda, que integran la Comisión de Cambios, directamente podrían frenar la apreciación del tipo de cambio, pero sus intervenciones podrían tener varios efectos nocivos.

 

 "No conviene que ni el Gobierno ni el Banco Central interfieran en las operaciones del tipo de cambio, aunque sí es importante reconocer que la apreciación del peso ha dañado la competitividad de las exportaciones y ha hecho que se pierda el poder adquisitivos de las remesas.

 

 "(Con una intervención), se estresarían las finanzas públicas, se incrementaría la deuda y esto siempre ha estado relacionado con presiones inflacionarias", apuntó.

 

 Recordó que México tiene un régimen de libre flotación desde 1994, el cual está sujeto a oferta y demanda internacional.

 

 "Cualquier tipo de interferencia se interpretaría como que hay un tipo de cambio administrado y eso provocaría fuga de capitales de México, lo cual no es deseable", dijo.

 

 "De todos los movimientos del tipo de cambio, el 15% del volumen de operaciones se lleva a cabo dentro de México o con alguna entidad financiera en el País, y de esa cifra el 20% corresponde a operaciones por exportaciones, importaciones, remesas y nueva Inversión Extranjera Directa, (es decir), representa el 3%.

 

 Explicó que el tipo de cambio depende de varios factores, como de los fundamentes del País, pero también de operaciones de "carry trade", en donde el diferencial de tasas de interés influye para atraer inversiones extranjeras de capital a México.

 

 Si las autoridades decidieran frenar la apreciación del peso, podrían hacerlo recortando la tasa de interés, lo que provocaría que capitales extranjeros busquen otros mercados.

 Otra opción sería reduciendo o suspendiendo la oferta de coberturas cambiarias liquidables en pesos.

 

 Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Casa de Bolsa Finamex, coincidió en que el peso fuerte afecta a la competitividad de los exportadores.

 

 Sin embargo, consideró que se debe mantener la autonomía del mercado.

 "La mayoría de los mecanismos de intervención (de la Comisión de Cambios) están diseñados para prevenir o contener depreciaciones, pensadas sobre todo en procesos de depreciación acelerada o repentina", aclaró.

 

 Advirtió que de frenarse la apreciación del peso, esto afectaría en que se aumente el costo de la deuda externa (emitida en dólares), se elevarían los costos de las empresas importadoras y subiría el precio de la gasolina, por ejemplo, ya que la mayoría se importa.

 "Se perjudicaría a quienes tienen deuda emitida en dólares, ya sean empresas o Gobierno", anotó.

 

 

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