CATEGORÍA
Toca informalidad máximo en 5 años
02 de Marzo 2026 | Agencia Reforma
El trabajo informal en Jalisco no deja de crecer y ya llegó a su nivel más alto en los últimos cinco años.
Los trabajadores informales son personas que tienen un negocio no registrado ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o laboran para uno en esa situación, además de los que trabajan en un negocio registrado, pero ellos carecen de seguridad social, prestaciones de ley y no se pagan los impuestos que deberían.
En septiembre-diciembre del 2025, en Jalisco había 1 millón 914 mil 443 trabajadores informales, y son el 49 por ciento de los 3 millones 910 mil 391 personas ocupadas en el Estado, la tasa de informalidad más alta desde el periodo enero-marzo del 2020, cuando por la pandemia de Covid-19 llegó al 49.4 por ciento, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del Inegi.
Además, de un año a otro fueron 104 mil 200 personas las que se sumaron a la informalidad en Jalisco, pues en septiembre-diciembre del 2024 había 1 millón 810 mil 243 trabajadores informales.
Este avance tiene sin derechos laborales básicos a más de 1.9 millones de trabajadores en Jalisco, y la situación es aún más grave con las mujeres, subrayó Clemente Hernández Rodríguez, profesor investigador del Departamento de Economía del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), consultado al respecto.
"El año pasado estaba en 46.5 por ciento y ahora se fue a 49 por ciento total. Pero el de las mujeres, que andaba en 48 por ciento, ahora se fue a 51 por ciento. Más de la mitad de mujeres que trabajan están en la informalidad", lamentó.
Ese desequilibrio de género agrava la baja calidad de vida, ya que la informalidad implica falta de fondo de retiro, cuenta de vivienda y garantías laborales en un contexto de estancamiento económico nacional desde finales de 2024, destacó el especialista.
"El hecho de que la mitad o más de la mitad esté en informalidad debe de preocuparnos por la calidad de vida, no por otra cosa", apuntó.
Hernández urgió al empresariado a asumir su responsabilidad social, evitando prácticas como recontratar sin registro ante el IMSS para ahorrarse contribuciones.
"El gran problema creo yo que nosotros pensamos que la calidad del empleo debiera de ser promovida desde el sector público, y no, la calidad del empleo debería ser promovida desde el sector empresarial. Hay que generar un poco de conciencia en el empresariado para que ellos traten, a través de su responsabilidad social, de tener un impacto positivo", indicó.
Hernández explicó que el costo del empleo formal es justamente lo que provoca la informalidad.
Finalmente, el experto anticipó que la informalidad se agrave este año, y destacó el alza en la subocupación, es decir, personas que aunque tienen un empleo, tienen la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas de las que su trabajo actual les permite.