San Luis Potosí, SLP.- El adoquín, uno de los materiales pétreos que más identidad le conceden a una ciudad de origen virreinal, como San Luis Potosí, no debe ser retirado por considerarse poco eficiente, sino que se deben implementar políticas públicas municipales enfocadas a la circulación y la preservación, afirmó María Isabel Monroy Castillo, cronista de la ciudad.
"Yo no veo por qué no puedan coexistir las calles de la ciudad con la modernidad, lo único que tienen que hacer es disminuir la velocidad en las zonas en las que todavía se utiliza ese material en las vialidades".
Una velocidad de menos de 30 kilómetros por hora en los sectores más tradicionales de la ciudad, en los que se utiliza el adoquín todavía, contribuye a que se proteja y preserve el estado físico de las calles, su composición y el dinamismo urbano, con un enfoque adicional hacia el peatón.
La investigadora explicó que ese material, que todavía prevalece en la traza de siete de los barrios tradicionales de la ciudad, es funcional y ha demostrado que puede brindar el servicio en las vialidades mientras haya políticas públicas con las que se promueva su preservación.
"La más simple es la disminución de las velocidades en las zonas de la ciudad donde están esas calles, en los barrios, no se necesita circular con rapidez, sino trasladarse, para llegar rápido están los bulevares y vías rápidas, no es el caso en donde están las vialidades de adoquín".
La cronista de la ciudad añadió que una parte de la solución está en la regulación. Recordó que con la concentración de vehículos de ahora, hay horas pico en que las calles se vuelven críticas e impiden el paso peatonal.