San Luis Potosí, SLP.- La falta de agua volvió a estallar en las calles de San Luis Potosí. Habitantes de la colonia Bellas Lomas decidieron cerrar el paso en Circuito Potosí, a la altura del acceso al camino que conduce a la presa Cañada del Lobo, como una forma de hacer visible un problema que, aseguran, lleva semanas sin resolverse.
El bloqueo no fue un acto improvisado. Para quienes viven en la zona, se trata de una reacción a lo que consideran una cadena de omisiones institucionales frente a una necesidad básica, el acceso al agua potable. Decenas de familias señalaron que la escasez ha alterado su vida cotidiana, obligándolos a buscar alternativas para cubrir actividades elementales dentro del hogar.
En medio del cierre vial, los inconformes dirigieron sus reclamos al alcalde Enrique Galindo Ceballos, a quien responsabilizan de no ofrecer respuestas claras ante la crisis del suministro. Recordaron que, además de encabezar el gobierno municipal, también preside la Junta de Gobierno del organismo operador Interapas, institución que debería garantizar el servicio en la zona metropolitana.
La protesta también dejó ver un malestar más profundo. Los vecinos cuestionaron las prioridades del gobierno municipal y reprocharon lo que perciben como distancia entre las autoridades y los problemas que enfrentan las colonias. Mientras el desabasto persiste, dicen, la infraestructura hidráulica sigue rezagada y las soluciones parecen diluirse entre trámites y promesas.
El cierre de esta vialidad estratégica se suma a una cadena de manifestaciones que, en los últimos meses, han surgido en distintos puntos de la ciudad. Para muchos ciudadanos, bloquear calles se ha convertido en la única manera de ser escuchados ante un problema que no deja de repetirse en la capital potosina.
Los manifestantes advirtieron que, si la situación continúa sin atención concreta, las protestas podrían extenderse a otras zonas y vialidades importantes. En una ciudad donde el crecimiento urbano avanza con rapidez, la pregunta vuelve a surgir con fuerza, ¿están las instituciones preparadas para garantizar algo tan elemental como el agua en los hogares?