Lunes 23 de Marzo de 2026

Critican costo real del AIFA

Aunque el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) sería mucho más barato que continuar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), un análisis de Grupo REFORMA revela que no fue así. 

Para lograr poner en operación la terminal aérea en Santa Lucía se han destinado, hasta ahora, más de 295 mil millones de pesos entre construcción, subsidios y la cancelación del aeropuerto en Texcoco, mientras que concluir este último habría costado aproximadamente 300 mil millones de pesos.

De acuerdo con cálculos de Grupo REFORMA basados en datos oficiales, la construcción del AIFA entre 2019 y 2021, junto con los subsidios para su operación entre 2021 y septiembre de 2025, sumó cerca de 111 mil 86 millones de pesos.

A esta cifra se suma la inversión en infraestructura carretera alrededor de la terminal, así como los recursos de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) destinados al pago de bonos emitidos por la cancelación del NAIM, que se completarán hasta 2047.

Cabe recordar que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló en su "Memoria de la fiscalización del Aeropuerto Internacional de México y su proceso de cancelación" que dar marcha atrás a la obra en Texcoco costó al menos 184 mil 551 millones de pesos.

Juan Carlos Machorro, socio experto en derecho aeronáutico y aeroportuario de la firma legal Santamarina y Steta, anticipó que el AIFA alcanzará o incluso rebasará la bolsa que se iba a destinar al NAIM, pues falta registrar y sumar lo que se le otorgó en subsidios durante el último trimestre de 2025 más lo que se agregue en 2026.

"El NAIM se iba a pagar en un 90 por ciento en recursos privados, pues era su TUA la que lo iba a financiar. Entonces, hay que preguntarnos si el uso de estos recursos es sensato y responsable o no lo es", cuestionó.

Por su parte, Juan Antonio José, también especialista del sector aéreo, coincidió en señalar que resultó más costoso a los mexicanos construir el AIFA que el NAIM, además de que no resuelve los problemas de conectividad aérea del Valle de México, ni cumple con las expectativas de pasajeros.

Entre marzo de 2022 y febrero de 2026, el AIFA movilizó 18 millones 036 mil 116 pasajeros, cifra muy inferior a los 20 millones proyectados en la primera etapa ni cercana a los 70 millones que contemplaba el NAIM. Además, limita la operación del AICM, que ha sido subutilizado artificialmente, rompiendo décadas de rentabilidad.

"El problema es que este aeropuerto (el AIFA) nos está costando demasiado a los mexicanos porque no es sustentable la inversión que se hizo en él. Es decir, no se justifica porque la demanda, por más que lo esté empezando a favorecer, no va a llegar a hacer lo suficiente como para hacerlo rentable", acotó.

Además, consideró, al cancelar el NAIM se anuló una gran oportunidad para contar con un aeropuerto de clase mundial. 

"Al AICM lo que le hicieron fue subutilizarlo artificialmente y rompieron con sus décadas de rentabilidad, mientras que la terminal aérea de Santa Lucía no ha cumplido con las expectativas de movimiento en el número de pasajeros", mencionó.

La construcción de la terminal reflejó un gasto de 105 mil 270.87 millones de pesos, mientras que los subsidios para operación sumaron 5 mil 815.13 millones de pesos, elevando la inversión total a 111 mil 086 millones de pesos a precios de 2025. 

La cadena de gastos incluye la infraestructura carretera, más los recursos de la TUA destinados a cubrir la deuda de la cancelación del NAIM, estimada en 6 mil millones de dólares, con vencimiento en 2047. 

Según Machorro, si se considera la totalidad de la inversión y los subsidios futuros, el AIFA podría alcanzar los 14 mil millones de dólares que se proyectaban para Texcoco, un proyecto que ya contaba con más de 30 por ciento de avance en su construcción.

 

 

 

EXTRA:

El especialista subraya que los recursos destinados al aeropuerto son públicos y, en lugar de invertirse en sectores prioritarios como salud, educación y seguridad, se aplicaron en este proyecto. 

Asimismo, la reducción de vuelos internacionales hacia Estados Unidos, por medidas del Departamento de Transporte estadounidense, obliga a mayores subsidios y limita aún más la rentabilidad de la terminal.

En términos de conectividad, la apertura del tren Lechería-AIFA podría mejorar la llegada de pasajeros, aunque su impacto no será inmediato. 

Se estima que tomará entre cuatro y seis meses para que los usuarios se familiaricen con la nueva ruta, lo que requerirá promoción adicional. En contraste, el NAIM proyectaba movilizar 70 millones de pasajeros en su primera fase y hasta 125 millones en la etapa final, lo que evidencia la brecha de capacidad entre ambos aeropuertos.

Expertos coinciden en que la cancelación del NAIM representó una pérdida estratégica para la región, anulando la oportunidad de contar con un aeropuerto de clase mundial que fortaleciera la conectividad aérea y mantuviera la rentabilidad histórica del AICM. 

"El problema es que este aeropuerto nos está costando demasiado a los mexicanos porque no es sustentable la inversión realizada", concluye Juan Antonio José.

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