El fabricante de automóviles alemán Mercedes-Benz anunció esta semana una inversión de 4 mil millones de dólares en su planta de Alabama hasta 2030 para impulsar la producción de SUV, en un intento por hacer frente a los importantes aranceles estadounidenses sobre la industria automotriz, reportó Fox Business.
En total, Mercedes-Benz, fabricante de automóviles de lujo, planea invertir más de 7 mil millones de dólares en sus operaciones en Estados Unidos durante los próximos años.
La compañía trasladará hasta 500 puestos de trabajo desde diversas ubicaciones en todo el país a un nuevo centro de investigación y desarrollo de vanguardia en Atlanta.
Mercedes-Benz anunció el año pasado que trasladaría la producción de su SUV GLC de Alemania a Tuscaloosa, Alabama.
En febrero, Mercedes informó que el beneficio operativo del grupo se redujo a menos de la mitad, hasta los 5 mil 800 millones de euros, en parte debido a los mil millones de euros en costos arancelarios.
El director ejecutivo de Mercedes Norteamérica, Jason Hoff, declaró en una entrevista reciente con Reuters que el traslado previsto del GLC se debe, en parte, a los aranceles.
Tener producción local para los productos de mayor volumen "simplemente tiene sentido desde el punto de vista empresarial", afirmó Hoff, citando la influencia de los aranceles.
A principios del año pasado, Mercedes-Benz declaró que la reducción de aranceles -o incluso la eliminación total de los mismos- entre Estados Unidos y la Unión Europea podría permitir a la compañía aumentar aún más su inversión en Estados Unidos.