San Luis Potosí, SLP.- Luego de que un grupo de católicos intentó impedir la participación del gobernador del Estado en la Procesión del Silencio, el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe dijo que “la fe no se regula ni se condiciona”. Subrayó que él no tiene facultad para prohibir la participación de nadie en una manifestación religiosa de este tipo.
Más aún, defendió que cualquier persona —incluido el gobernador Ricardo Gallardo Cardona— puede sumarse como un creyente más, siempre que exista una verdadera disposición espiritual. La Procesión del Silencio, insistió, no es un escenario político ni un espacio para vetos, sino un acto de introspección que invita a la purificación y a reflexionar sobre el amor de Dios.
El señalamiento del arzobispo también deja entrever una crítica implícita, cuando la fe se convierte en filtro de aceptación o rechazo, pierde su esencia. Aunque reconoció que pueden existir posturas encontradas, advirtió que la confrontación no debe marcar el rumbo de estas celebraciones.
Cavazos Arizpe llamó a vivir la Semana Santa en un ambiente de paz, recordando que ni el país ni la sociedad necesitan más conflictos. En su mensaje final, dejó claro que la verdadera coherencia religiosa no está en excluir, sino en permitir que más personas se acerquen a experiencias espirituales auténticas.