Soledad de Graciano Sánchez, SLP.- La vigilancia en uno de los eventos más concurridos de la región no solo se centra en el ambiente festivo, sino también en los detalles que pueden marcar la diferencia entre una jornada segura y un incidente. Durante las inspecciones realizadas en los puestos de comida de la Feria Nacional de la Enchilada (Fenae), autoridades municipales identificaron algunas irregularidades que, si bien no representaron un riesgo inmediato, sí encendieron alertas preventivas.
El área de Protección Civil detectó dos situaciones relacionadas con el manejo de tanques de gas. En ambos casos, los responsables de los establecimientos corrigieron las fallas tras las observaciones hechas por los inspectores. Uno de los puntos intervenidos correspondió a un puesto de pan, mientras que el otro se ubicó en la zona de venta de enchiladas, sin que fuera necesario aplicar sanciones formales al tratarse de primeras incidencias.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el uso de cilindros con capacidad superior a la permitida. Este tipo de prácticas, aunque comunes en algunos negocios, incrementa el riesgo en espacios donde la afluencia de personas es constante, como ocurre diariamente en la feria.
En contraste, las autoridades destacaron avances en la organización de las instalaciones eléctricas. A diferencia de ediciones anteriores, se ha reducido el uso de conexiones improvisadas gracias a la intervención del personal de alumbrado público, que ahora supervisa y asegura las tomas de energía en postes.
La revisión también se ha extendido a las plantas generadoras, especialmente aquellas que operan con diésel en la zona de juegos mecánicos. El objetivo es claro, evitar fallas técnicas que puedan derivar en accidentes, desde cortocircuitos hasta fugas de combustible o gas.