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'Ignoró' Pemex fuga de crudo
23 de Abril 2026 | Agencia Reforma
En lugar de atender la fuga de crudo en el Golfo de México conforme a los protocolos del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos, y así evitar un mayor impacto ambiental, Petróleos Mexicanos (Pemex) habría priorizado mantener la producción petrolera, de acuerdo con un análisis de Ramsés Pech.
El especialista señaló que, dada la magnitud del incidente y los sistemas con los que cuenta la empresa estatal, la Dirección General debió haber tenido conocimiento oportuno de la situación.
Explicó que el oleoducto marino Old AK C conecta la plataforma Akal C, en la Sonda de Campeche, con la terminal marítima de Dos Bocas, Tabasco, y tiene una capacidad de transporte de entre 300 mil y 500 mil barriles diarios de crudo Maya.
"Pemex no ha informado el volumen derramado, pero con base en estos datos es posible estimar pérdidas de al menos 82 mil barriles diarios, lo que equivale a alrededor de 0.5 por ciento de la producción nacional, que asciende a 1 millón 650 mil barriles diarios, incluyendo condensados.
"Si desde un inicio se hubiera cerrado este oleoducto, la producción habría bajado entre 300 mil y 400 mil barriles diarios, lo que representaría una caída de alrededor de 20 por ciento de la producción total, que es mucho", detalló el especialista.
Añadió que el cierre del ducto habría implicado suspender pozos, reducir presiones operativas y enfrentar riesgos para reactivar la plataforma, lo que podría generar pérdidas millonarias tras un paro de entre dos y hasta 10 días.
La terminal marítima de Dos Bocas recibe aproximadamente 800 mil barriles diarios de crudo y destina alrededor de 205 mil barriles a la refinería Olmeca, que está en las inmediaciones del complejo, de acuerdo con datos de Pemex.
Durante febrero, cuando se dio el derrame, la refinería de Dos Bocas mantuvo la carga de 205 mil barriles diarios de crudo Maya, con los que produjo 181.4 mil barriles diarios de petrolíferos, principalmente gasolina, diesel y coque, según las estadísticas petroleras de ese mes.
Pech consideró que inicialmente pudo asumirse que la falla era menor y susceptible de reparación sin afectar el suministro ni generar daños ambientales relevantes.
Sin embargo, sostuvo que la decisión de mantener el flujo para evitar una caída en la producción contribuyó a que la fisura se ampliara, incrementando el daño.
Esto, agregó, evidencia deficiencias en los procesos de monitoreo, reporte y toma de decisiones en infraestructura crítica.
Especialistas también señalaron posibles incumplimientos a los protocolos de seguridad para derrames, al no haberse reportado oportunamente el incidente a niveles directivos.