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Fármacos GLP-1 reducen riesgo de infartos y muerte prematura
05 de Mayo 2026 | Plano Informativo
Los medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1, utilizados en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, podrían ofrecer beneficios que van más allá del control del peso y la glucosa. Una nueva investigación de la Universidad Anglia Ruskin, en Reino Unido, encontró que estos fármacos se asocian con una reducción significativa en el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y muerte prematura en personas con alto riesgo cardiovascular.
El estudio, publicado en Cardiovascular Diabetology – Endocrinology Reports, revisó 11 ensayos clínicos internacionales con más de 90 mil pacientes. De acuerdo con los resultados, quienes recibieron tratamientos con GLP-1 tuvieron alrededor de 13 por ciento menos riesgo de presentar eventos cardiovasculares graves, como infarto de miocardio, ictus o muerte por causas cardiovasculares, en comparación con quienes recibieron placebo.
Uno de los puntos relevantes de la investigación es que se enfocó en efectos de largo plazo, ya que solo incluyó estudios con seguimiento mínimo de un año y un promedio cercano a tres años. Los beneficios se observaron tanto en personas con diabetes como en pacientes sin esta condición, pero con factores de riesgo como obesidad, enfermedad cardíaca previa o alta vulnerabilidad cardiovascular.
Además de disminuir los eventos cardiovasculares mayores, la revisión reportó menores tasas de infartos no mortales, accidentes cerebrovasculares no mortales, hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca y muerte por cualquier causa. Los investigadores no encontraron un aumento significativo de eventos graves como hipoglucemia severa o pancreatitis aguda, aunque sí se confirmaron efectos gastrointestinales más frecuentes, como náuseas y vómito.
Medicamentos como semaglutida, liraglutida y dulaglutida han ganado notoriedad en los últimos años por su uso en obesidad y diabetes; sin embargo, estos nuevos hallazgos apuntan a que podrían tener un papel más amplio dentro de las estrategias de prevención cardiovascular. Especialistas advierten que su uso debe mantenerse bajo indicación y supervisión médica, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas o tratamientos combinados.
De acuerdo con el doctor Simon Cork, autor principal del estudio y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Anglia Ruskin, los resultados muestran que estos fármacos “hacen mucho más” que ayudar al control del azúcar o del peso, al reducir riesgos importantes en personas vulnerables. Para los investigadores, la evidencia podría influir en futuras decisiones clínicas y políticas de salud pública frente a las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte en el mundo.