Aunque las pensiones universales han contribuido a reducir la pobreza en México, generan inquietudes sobre su sostenibilidad a largo plazo por el limitado espacio fiscal y el bajo nivel de ingresos, señaló la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
El gasto en pensiones, dimensionó, ha aumentado considerablemente, incrementándose en 2.4 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos siete años por la rápida expansión de las pensiones universales no contributivas.
De acuerdo con datos de la OCDE, el gasto público en pensiones contributivas y no contributivas en México pasó de representar el 3.4 por ciento del PIB en 2018 a 5.7 por ciento del PIB para 2024, periodo que abarcó el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Con Claudia Sheinbaum como Presidenta de México, la OCDE estima que el gasto público total en pensiones escale a un nivel de 6.0 por ciento del PIB este 2026, impulsado por la Pensión para el Bienestar de los Adultos Mayores y la Pensión Mujeres Bienestar que se introdujo en 2025 y la cual aumentará más la cobertura.
"Las pensiones universales (...) suscitan inquietudes sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo y la equidad intergeneracional en un contexto de espacio fiscal limitado e ingresos bajos", indicó la OCDE en su reporte llamado "Economic Surveys: Mexico 2026".
La Organización internacional dijo en ese documento, publicado en el primer trimestre del año, que estos programas deben evaluarse rigurosamente, más allá de sus efectos a corto plazo sobre la pobreza y que cualquier aumento adicional de los niveles de prestaciones debe diseñarse cuidadosamente para preservar los incentivos a participar en el sector laboral formal y el sistema de pensiones contributivo.
El pasado 7 de mayo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dijo en una Nota Informativa que las pensiones no contributivas deben evaluarse también por su impacto social y defendió que éstas han sido un instrumento central para reducir la pobreza entre personas adultas mayores.
Entre los años 2018 y 2024, la Secretaría de Hacienda reportó que la pobreza extrema en adultos mayores se redujo de 8.8 a 3.8 por ciento, mientras que la pobreza en general de este grupo disminuyó de 43.2 a 23.6 por ciento en el periodo señalado, lo que representó a 1.3 millones de personas menos.
La dependencia federal destacó que las pensiones no contributivas tienen una función redistributiva, contribuyen a reducir la vulnerabilidad y fortalecen el ingreso de los hogares con menor capacidad de generar recursos laborales.