Tras el recorte a la calificación del Gobierno de México de Baa2 a Baa3, el último peldaño del grado de inversión, Moody's redujo ahora las notas de la CFE, el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), Nacional Financiera (Nafin), el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y cinco bancos privados.
En el caso de la CFE, Moody's disminuyó la calificación también de Baa2 a Baa3, en línea con la del Gobierno de México.
Fundamentó la nota en una expectativa de apoyo gubernamental implícito "muy fuerte", una evaluación de dependencia de incumplimiento "muy alta" entre la Comisión y el Gobierno mexicano, una elevada exposición a la volatilidad de los precios del gas y al riesgo cambiario.
"Si bien estos riesgos se mitigan parcialmente mediante coberturas sobre parte de sus compras de combustible, los flujos de efectivo de la empresa no están completamente protegidos contra presiones negativas en un escenario de volatilidad prolongada de los precios globales de la energía y disrupciones en el suministro", explicó.
Además, el plan de inversión de capital de aproximadamente 30 mil millones de dólares hasta 2030 implica riesgos de ejecución y será financiado mediante una combinación diversa de fuentes e instrumentos, lo que resultará en un aumento de su deuda.
La calificadora también castigó a BBVA México, Banorte, Santander México, Banamex y Banco del Bajío (BanBajío) con una rebaja en un escalón.
La calificación crediticia base (BCA) de Bancomext se confirmó en ba2, pero las de emisor a largo plazo y de deuda senior no garantizada se rebajaron de Baa2 a Baa3.
La nota BCA de Nafin quedó en ba1, pero las de emisor a largo plazo y del programa de certificados de depósito se redujeron también de Baa2 a Baa3, el mismo movimiento en el caso del IPAB.
Las BCA de los bancos privados se redujeron de baa2 a baa3 debido a fuertes vínculos con el Estado debido a su exposición a la economía real y a riesgos sistémicos e institucionales impulsados por el Gobierno.