El mercado bursátil mexicano enfrenta una crisis de atractivo para las empresas, en medio del auge del capital privado como mecanismo de financiamiento, altos costos regulatorios y valuaciones deprimidas que han provocado una ola de deslistes y una reducción de nuevas emisiones, coincidieron especialistas del sector financiero.
"Cotizar en bolsa se ha vuelto poco sexy. Antes era el gran objetivo, antes el momento en que te volvías público era como mi graduación. Hoy la verdad es que quién se vuelve público es quien ya no tiene de otra, quien ya genuinamente no tiene otro mecanismo de fondeo", dijo David Razú, director general de Afore XXI Banorte.
Durante el panel "Conectando empresas con capital: cómo financiar el crecimiento desde la Bolsa", señaló que el capital privado ha tomado un papel más relevante como financiador de empresas en crecimiento en México.
Consideró que México necesita flexibilizar reglas, reducir costos y simplificar trámites para facilitar la llegada de empresas medianas al mercado bursátil.
Vinicio Álvarez, presidente del Comité de Financiamiento de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), explicó que muchos deslistes responden a que las valuaciones no reflejan el valor real de las compañías.
Fernando Guerrero, presidente de la Asociación Mexicana de Asesores Independientes (AMAI), coincidió en que mientras existan alternativas más simples, como la banca comercial o fondos privados internacionales, las empresas preferirán evitar el mercado bursátil mexicano, porque siendo un mercado de alto costo.