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La inflación alimentaria cambió la mesa mexicana
31 de Mayo 2026 | El Economista
El pollo se convirtió en la proteína más consumida en México y hoy domina buena parte de la alimentación diaria del país. En medio del aumento en precios de la carne de res, los mayores costos del cerdo y la presión económica sobre millones de familias, esta proteína tomó ventaja en hogares, fondas, rosticerías, taquerías y cadenas de comida rápida.
Durante 2025, México consumió 5.15 millones de toneladas de pollo, una cifra que equivale a más de 14 mil toneladas al día. El dato confirma que el pollo ya desplazó a otras proteínas animales dentro del mercado nacional y que su presencia en la dieta mexicana sigue creciendo.
La información forma parte del Compendio Estadístico 2026 del Consejo Mexicano de la Carne, organismo que también documentó cómo el consumo de pollo avanzó por encima del cerdo y la res tanto en México como en otras regiones del mundo.
Los datos muestran un cambio claro en los hábitos alimenticios del país. Del total de carne consumida en México durante 2025, el pollo representó 5.15 millones de toneladas, mientras que el consumo de carne de cerdo alcanzó 2.77 millones y la de res 2.21 millones.
Eso significa que actualmente más de la mitad de la proteína animal que comen los mexicanos proviene del pollo, indica una publicación de El Economista.
La tendencia no ocurrió por casualidad. El precio se convirtió en el principal factor detrás de este cambio. Para millones de personas, el pollo sigue siendo una de las opciones más accesibles para mantener proteína en la alimentación diaria sin elevar demasiado el gasto familiar.
Además, restaurantes y negocios de comida encontraron ventajas operativas importantes. El pollo ofrece mayor rendimiento, menores costos y facilidad para preparar distintos platillos, desde caldos y guisados hasta tacos, milanesas, rostizados y comida rápida.
El reporte del COMECARNE también revela que cada mexicano consumió alrededor de 39 kilos de pollo durante 2025, una cifra que coloca al país entre los mayores consumidores de esta proteína a nivel internacional.
La expansión del pollo ya es visible en el entorno urbano y comercial. Las rosticerías aumentaron su presencia en colonias populares y los productos derivados del pollo, como alitas, hamburguesas y pollo frito, mantienen una fuerte demanda en plataformas de entrega a domicilio.
Aunque la industria avícola nacional incrementó su producción, el país todavía no logra cubrir completamente el consumo interno.
Según el informe citado por El Economista, México produjo 4 millones 85 mil toneladas de pollo durante 2025. Sin embargo, la demanda nacional fue mayor, por lo que continúan las importaciones, principalmente provenientes de Estados Unidos.
El coeficiente de autosuficiencia nacional se ubicó en 80%, lo que refleja que una parte importante del abasto sigue dependiendo del exterior.
Este escenario también mantiene presión sobre el mercado interno, especialmente ante factores como el tipo de cambio, los costos logísticos y las tensiones comerciales internacionales.