El T-MEC y su capítulo laboral no han logrado cerrar las amplias brechas salariales que existen entre Estados Unidos y Canadá.
Según un estudio de Baker Institute for Public Policy, existe una diferencia de casi 10 veces entre un trabajador estadounidense y su contraparte en México.
El problema de los bajos salarios, dice el autor del estudio, Rolando Javier Salinas, no tiene que ver con cualificaciones laborales, sino que los trabajadores en México carecen de representación sindical que presione con el pago de mejores salarios.
El autor señaló que mientras un trabajador estadounidense tiene un ingreso diario promedio de 307.04 dólares, un trabajador mexicano en la misma ocupación gana 32 dólares por día. Lo que significa que un trabajador estadounidense gana 9.58 veces más que su contraparte en México.
El autor argumentó que, a pesar del aumento del salario mínimo en México, la brecha salarial con Estados Unidos sigue siendo enorme.
Uno de estos cambios implica la creación de un acuerdo trilateral para establecer un salario mínimo regional de 16 dólares por hora en los sectores prioritarios cubiertos por el T-MEC, en particular la industria automotriz y de autopartes, con especial atención a los empleos sindicalizados.
O sea, el objetivo de establecer un salario mínimo regional es eliminar la ventaja competitiva inmediata de los bajos costos laborales que las empresas encuentran atractivos en México para reubicar sus actividades de producción.