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Artritis reumatoide puede afectar corazón, huesos y aumentar riesgo de diabetes
14 de Junio 2026 | Medicinaysaludpublica
Una enfermedad que afecta mucho más que las articulaciones
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que ocurre cuando el sistema inmunológico ataca por error las propias articulaciones, provocando inflamación, dolor y desgaste progresivo.
Sin embargo, expertos señalan que sus efectos pueden extenderse mucho más allá del sistema óseo, afectando órganos vitales como el corazón, pulmones, riñones e incluso la piel.
Síntomas que suelen aparecer desde etapas tempranas
De acuerdo con la doctora Paloma Alejandro Silva, especialista en reumatología, los primeros síntomas suelen incluir rigidez matutina, inflamación, dolor en manos, muñecas, rodillas y pies.
En algunos casos también pueden presentarse fiebre sin causa aparente, anemia o alteraciones en otros sistemas del cuerpo, lo que muchas veces retrasa el diagnóstico.
Aumenta el riesgo de otras enfermedades
Uno de los hallazgos más importantes en años recientes es que la artritis reumatoide ya es considerada un factor independiente de riesgo cardiovascular.
Esto significa que quienes viven con esta condición tienen mayores probabilidades de desarrollar problemas como hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedades del corazón.
Además, el uso prolongado de tratamientos como corticosteroides puede aumentar considerablemente el riesgo de osteoporosis.
El tratamiento temprano hace la diferencia
Especialistas insisten en que actuar rápido es clave para evitar daños irreversibles en articulaciones y órganos.
Actualmente existe una estrategia conocida como treat to target, enfocada en controlar la inflamación de manera agresiva y buscar que el paciente alcance remisión o actividad mínima de la enfermedad.
Entre los tratamientos modernos se encuentran medicamentos como el Methotrexate, terapias biológicas e inhibidores especializados que ayudan a frenar el daño progresivo.
La disciplina del paciente es fundamental
Médicos recuerdan que uno de los mayores retos es mantener la constancia en el tratamiento, ya que muchos pacientes abandonan la medicación al sentir mejoría temporal.
Además del seguimiento médico, factores como alimentación balanceada, ejercicio, descanso y autocuidado son parte esencial para mantener la enfermedad bajo control.
La detección temprana y un tratamiento adecuado pueden hacer que hoy la remisión sea una meta totalmente alcanzable para miles de pacientes.