Las tiendas departamentales mexicanas iniciaron un proceso de etiquetado de productos que sustituirá al código de barras para el pago de mercancías por un concepto de tiendas inteligentes -"smart retail"-, en las que el usuario podrá llegar a un establecimiento, tomar un producto y salir sin pasar por una caja registradora, ya que el cobro se realiza de forma automática a través del smartphone o sensores en la tienda.
Andrés Carlberg, director general de EAS System, dijo que a pesar de que el concepto sigue sin operar en México, ya hay cadenas como Walmart y Zara que empezaron el proceso de etiquetado desde fábrica para que opere en toda la cadena de suministro.
"Es una especie de ola que ya inició y en la que curiosamente están más avanzados en este concepto en países como Brasil y otros de Centroamérica, pero lo empezaremos a ver ya en México a partir del 2027".
Señaló que lo que están implementando es una tecnología denominada RFID (Identificación de Radiofrecuencia, por sus siglas en inglés) que permite convertir un establecimiento comercial en un "smart retail", aunque también la contemplan algunas industrias.
"Esta tecnología es operativa para todos los mercados, como puede ser en una farmacia para poderle dar seguimiento a todas las medicinas y autentificarlas o llevar un control sobre todas las herramientas quirúrgicas".
Consideró que en la industria logística también hay un amplio espectro de aplicaciones para llevar un control muy detallado del inventario de las fábricas a las que este ramo les da servicio.
"Me reservo los nombres, pero muchas empresas logísticas ya buscan la instalación de sistemas de RFID para control de inventarios".
Señaló que hay muchos grupos empresariales grandes que planean la incorporación de esta tecnología, pero a las pymes, paradójicamente, les es más fácil.
"El gran problema que hay en el mercado es el miedo a un cambio tan brusco y tan grande; las personas que toman las decisiones dentro de las empresas tienen miedo de adoptar esta tecnología porque temen que falle su implementación".
"Las empresas grandes tienen una barrera mayor para adoptar esta tecnología porque tendrían que hacer una implementación más compleja que requiere etiquetado de orden por los fabricantes hasta llegar al 'retail', cambiar toda la logística en sus tiendas, familiarizar con este esquema a sus clientes y empleados, y hacer adecuaciones de sus bodegas y pisos de ventas".