La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondiente a mayo de 2026 registró una población ocupada de 60 millones 406 mil personas, 438 mil más que en el mismo mes del año anterior.
De ese incremento anual, 425 mil correspondieron al sector informal y apenas 13 mil al formal: 97 de cada 100 nuevos empleos generados en el último año quedaron fuera del sistema de seguridad social, sin acceso a prestaciones de ley ni estabilidad contractual.
La tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.2 por ciento, 0.3 puntos porcentuales por encima del 54.9 por ciento de mayo de 2025.
Este es el segundo mes consecutivo en que la ocupación informal alcanza su nivel más alto en lo que va del año, con 33 millones 360 mil personas en esa condición.
La tasa de condiciones críticas de ocupación -que captura a quienes trabajan jornadas reducidas de manera involuntaria, ganan menos del salario mínimo con jornada completa, o laboran más de 48 horas semanales con ingresos de hasta dos salarios mínimos- llegó a 38.7 por ciento en mayo de 2026, frente a 36.3 por ciento un año antes. Con una variación anual de 2.4 puntos porcentuales, es el indicador con el movimiento más pronunciado de todo el reporte.
La composición sectorial del empleo refuerza esa lectura.
Los sectores con mayor crecimiento en el último año fueron restaurantes y servicios de alojamiento, comercio y servicios diversos, todos concentrados en el extremo de menor productividad y mayor rotación del mercado.
Los que más empleo perdieron fueron agricultura, servicios profesionales y financieros -el segmento de mayor valor agregado- y gobierno. La estructura del crecimiento refleja una economía que genera actividad, pero no escala.
Preocupa no solo el volumen de la informalidad, sino su composición; se divide en dos grandes grupos: quienes trabajan en micronegocios de hogar sin registros contables y quienes laboran sin seguridad social dentro de empresas formalmente constituidas.
El primero, el más precario de los dos, creció en más de un millón de personas entre mayo de 2025 y mayo de 2026, un alza de 6 por ciento en doce meses.
El segundo se redujo en 618 mil personas en el mismo periodo.
Cuando el componente más vulnerable de la informalidad crece con esa velocidad, lo que ocurre es que trabajadores que pierden posiciones en empresas no encuentran dónde insertarse y terminan creando su propio micronegocio de subsistencia.
No es emprendimiento; es una respuesta de supervivencia ante la falta de opciones en el mercado estructurado.