El gasto en salud se ha convertido en la principal presión sobre las finanzas familiares, desplazando recursos que anteriormente se destinaban a educación, recreación y otros bienes relacionados con la calidad de vida, lo que evidencia un cambio estructural en las prioridades de consumo de los hogares mexicanos, muestra un reporte de NielsenIQ (NIQ).
El estudio sobre "Evolución del consumo en México" muestra que el gasto de los hogares mexicanos en salud registró el mayor incremento de todos los rubros de consumo analizados entre 2016 y 2024, al crecer 110 por ciento, principalmente como consecuencia de la pérdida de acceso a servicios públicos de salud y de un entorno de alta inflación.
Aunque el ingreso de las familias aumentó 67 por ciento en el periodo analizado, el gasto total avanzó aún más rápido, con un crecimiento de 69 por ciento, presionado por una inflación acumulada de 51 por ciento en el periodo y por la necesidad de destinar más recursos a la atención médica privada.
Después de salud, los mayores incrementos correspondieron a Alimentos y Bebidas, con 81 por ciento, y Enseres Domésticos, también con 81 por ciento.
En contraste, los hogares redujeron el ritmo de crecimiento de su gasto en rubros asociados al bienestar de largo plazo, como Educación y Esparcimiento, que aumentó apenas 31 por ciento, y Vestido y Calzado, con 40 por ciento.
De acuerdo con NielsenIQ, este cambio en el patrón de consumo está estrechamente relacionado con la disminución en la cobertura de los servicios públicos de salud.