El incremento de aranceles aplicado por México a partir de este año ha elevado los costos de importación, principalmente para productos provenientes de China, pero hasta ahora el efecto sobre los precios que pagan los consumidores mexicanos ha sido marginal, de acuerdo con un análisis de Banamex publicado el pasado 2 de junio.
La estimación del banco muestra que, por cada punto porcentual que aumentó el arancel, el precio al consumidor subió apenas dos centésimas de punto porcentual más que el de productos comparables, un efecto estadísticamente indistinguible.
El Gobierno gravó este año mil 463 fracciones arancelarias, equivalentes a 8.6 por ciento de las importaciones provenientes de países sin tratado de libre comercio, con tasas de entre 5 y 50 por ciento.
La medida elevó el arancel promedio de 16 a 28 por ciento y tuvo como objetivo sustituir importaciones, proteger la producción Nacional y recaudar alrededor de 30 mil millones de pesos al año.
Los países más afectados fueron China, Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Tailandia y Turquía.
Los expertos de Banamex subrayaron que el llamado "muro arancelario" ha impactado más a las cadenas productivas que a la inflación.
Los aranceles se introdujeron de forma gradual desde 2023 con el acero, continuaron en 2024 con la industria pesada y los textiles, por lo que cuando entró en vigor el nuevo decreto, 631 de las mil 463 fracciones ya estaban gravadas.