Aún con la expansión que se espera tener en la actividad económica durante el segundo trimestre de 2026, la brecha del PIB, es decir, la diferencia entre el Producto Interno Bruto real de la economía y su potencial seguirá en terreno negativo, anticipó el Banco de México (Banxico).
Así lo indica la Minuta de la reunión de la Junta de Gobierno del banco central con motivo de la última decisión de política monetaria, en la que se mantuvo la tasa de interés en 6.50 por ciento.
La mayoría de los integrantes de la Junta previó que en el segundo trimestre de 2026 la economía mexicana se expanda, luego de la contracción de 0.6 por ciento a tasa trimestral desestacionalizada del trimestre anterior, registra la Minuta.
Esta expansión estaría apoyada por un impulso positivo del avance en proyectos de infraestructura pública y aquellos bajo inversiones mixtas, además de la Copa Mundial de Futbol que podría representar un soporte "temporal y acotado" para la actividad económica.
Sin embargo, aún con este empuje es probable que en 2026 la economía mexicana acumule tres años consecutivos creciendo por debajo del promedio histórico.
"La mayoría señaló que la debilidad de la actividad económica ha conducido a una brecha del producto negativa. Indicó que se proyecta que prevalezcan condiciones de holgura en el horizonte de pronóstico.
"Uno externó que este desempeño y su perspectiva están influidos por la incertidumbre comercial y por los efectos globales asociados con el conflicto en Medio Oriente", indica la Minuta, publicada ayer.
Un integrante enfatizó que la estimación de la brecha del producto mediante el uso de diversos filtros estadísticos y metodologías invariablemente arroja valores negativos.
La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico notó la caída en la inversión fija bruta durante el primer trimestre del año; algunos apuntaron que, con datos ajustados por estacionalidad, este componente de la demanda agregada presentó una caída de 1.9 por ciento con respecto al cuarto trimestre del año pasado.
Otro destacó que los indicadores de confianza empresarial permanecen en niveles bajos, en particular, el indicador global de opinión empresarial de confianza, el cual suma 15 meses por debajo del umbral de 50 puntos, además de que los componentes internos de la demanda agregada muestran atonía.
Otros notaron que persisten señales de enfriamiento en el mercado laboral.
Con las cifras de la actividad económica durante el primer trimestre, el pronóstico de crecimiento económico para 2026 del Banco de México se revisó a la baja, con lo que la nueva estimación puntual es de 1.1 por ciento.