Aranceles más altos, estándares divergentes o negociaciones fragmentadas no fortalecerían a ningún socio del Tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) en particular, por el contrario, diluirían la capacidad colectiva de la región de Norteamérica para competir en un mercado global en rápida evolución, señaló el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
En un análisis titulado "Cómo impactaría la revisión del T-MEC a la industria automotriz de Norteamérica", el WEF indicó que, a medida que los Gobiernos entran en una fase de revisión y negociación más abierta, la tarea central es mantener el acuerdo comercial creíble, estable y claramente orientado hacia el futuro, incluso durante su actualización.
En el sector automotriz en particular, dijo, la estabilidad es la condición previa para la inversión a largo plazo que definirá la posición de Norteamérica en la próxima era de la movilidad.
"Se necesitará estabilidad para el sector automotriz de América del Norte como condición previa para la inversión, la innovación y la creación de empleo a largo plazo", indicó.
Estados Unidos se negó a renovar automáticamente el T-MEC y el acuerdo se someterá ahora a una revisión anual hasta 2036.
Si bien el T-MEC sigue vigente, este cambio modifica la economía política del acuerdo a un periodo prolongado de incertidumbre, mencionó el reporte.
Las implicaciones son significativas para el sector automotriz de América del Norte.
"Lo que se planteó como una revisión técnica se ha convertido ahora en una cuestión estructural sobre si el entorno político puede seguir apoyando la asignación de capital a largo plazo, las redes de producción transfronterizas y la transformación industrial a gran escala", señaló
En este contexto, dijo, la estabilidad política es clave para la competitividad.