El tiempo de espera en los filtros de seguridad del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México podría convertirse en un nuevo servicio de pago. El AICM alista la incorporación de un acceso rápido que permitiría evitar las filas por 20 dólares adicionales, equivalentes a más de 340 pesos.
El servicio, denominado Airport Fast Track, sería operado por Priority Pass y funcionaría mediante carriles exclusivos para ingresar con mayor rapidez a las salas de última espera. Los primeros reportes señalan que estaría disponible para pasajeros de vuelos nacionales e internacionales en las terminales 1 y 2.
La propuesta contempla cuatro carriles distribuidos entre ambas terminales. El acceso podría reservarse anticipadamente desde la aplicación de Priority Pass y estaría sujeto a disponibilidad, aunque todavía no se ha informado cuándo comenzaría a operar.
AICM convertiría las filas en un servicio premium
La medida tendría impacto en uno de los aeropuertos con mayor movimiento del país. Durante 2025, el AICM atendió a 44 millones 605 mil 576 pasajeros, pese a registrar una reducción de 1.7 por ciento frente al año anterior.
El pase rápido se sumaría a otros costos relacionados con el viaje, entre ellos la Tarifa de Uso Aeroportuario incluida en los boletos de avión. En la práctica, quienes paguen el cargo adicional tendrían acceso a una experiencia distinta frente a los pasajeros que permanezcan en las filas convencionales.
Priority Pass pertenece al grupo británico Collinson y comenzó a operar en 1992 con acceso a 49 salas. Actualmente conecta a sus usuarios con más de mil 900 salas y experiencias en 856 aeropuertos de más de 143 mercados. Su catálogo ya no se limita a zonas VIP: incluye restaurantes, tratamientos de spa, áreas de entretenimiento y cápsulas para dormir.
El negocio ha crecido junto con la demanda de comodidades aeroportuarias. Collinson reportó ingresos por mil 797.9 millones de libras durante su ejercicio fiscal concluido en abril de 2025, un crecimiento anual de 17 por ciento, impulsado en parte por la expansión de su red de salas y experiencias de viaje.
Sin embargo, hasta el 17 de julio ni el AICM ni Priority Pass habían publicado un comunicado oficial que confirmara la fecha de lanzamiento, los puntos exactos de acceso o las condiciones para contratar el servicio.
El modelo refleja una tendencia cada vez más visible en los aeropuertos: convertir las incomodidades del viaje en productos adicionales. Primero fueron las salas VIP, después los restaurantes, spas y zonas de descanso; ahora, hasta evitar la fila puede tener precio.