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Pequeños negocios cada vez enfrentan más competencia
23 de Julio 2026 | Jazmín García | Plano Informativo
La expansión de supermercados, tiendas de conveniencia y otros formatos comerciales de gran escala ha cambiado el panorama económico de San Luis Potosí, justo cuando el estado alcanzó su máximo histórico de unidades económicas.
De acuerdo con la actualización del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del INEGI, San Luis Potosí pasó de 126 mil 961 establecimientos en mayo de 2025 a 127 mil 613 en mayo de 2026, un crecimiento anual de 0.51% con 652 negocios nuevos. Del total, 127 mil 306 son MiPyMEs, lo que representa el 99.7% de todo el ecosistema empresarial potosino.
El desglose al corte más reciente es de 119 mil 756 microempresas, 6 mil 298 pequeñas y mil 252 medianas. En 2025, el INEGI registraba 115 mil 881 microempresas y 11 mil 020 PyMEs, por lo que solo las microempresas crecieron en 3 mil 875 unidades en un año.
Competencia elevada
Aunque las grandes inversiones representan una fuente de empleo y fortalecen la actividad económica, también han elevado la competencia para esa base de miles de micro y pequeños comercios que buscan mantenerse vigentes.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Mauricio Mahbub Tamez, sostuvo que la llegada de grandes empresas forma parte de la dinámica económica actual y que el estado continúa consolidándose como un destino atractivo para la inversión privada.
Sin embargo, señaló que este escenario también obliga a los pequeños empresarios a enfrentar nuevos desafíos para conservar su presencia en el mercado, ya que las microempresas siguen siendo uno de los principales motores del empleo y del comercio tradicional en la entidad.
Las tienditas resisten, pero cambian para sobrevivir
Mahbub Tamez destacó que, pese al crecimiento acelerado de grandes cadenas comerciales, las tiendas de abarrotes y misceláneas continúan siendo parte esencial de la vida cotidiana en colonias y barrios de la capital potosina; afirmó que estos establecimientos han tenido que adaptarse a las nuevas exigencias de los consumidores.
Como ejemplo, mencionó que cada vez son más los pequeños negocios que aceptan pagos electrónicos, una práctica que hace algunos años era poco común entre este tipo de comercios; consideró que la modernización ya no es una opción, sino una necesidad para competir en un mercado donde los hábitos de compra evolucionan constantemente.
Digitalizarse, la principal apuesta
El líder empresarial indicó que uno de los mayores retos para los comerciantes locales consiste en profesionalizar sus negocios mediante herramientas tecnológicas que les permitan ampliar sus canales de venta.
Explicó que el uso de plataformas digitales, aplicaciones para comercializar productos, capacitación permanente y estrategias que ofrezcan un valor agregado frente a las grandes cadenas pueden marcar la diferencia para mantenerse competitivos. También recordó que algunos negocios especializados han logrado conservar su clientela pese al crecimiento de grandes corporativos.
Un ecosistema donde todos puedan competir
Mahbub Tamez subrayó que el crecimiento económico del estado no debe entenderse como el desplazamiento del comercio tradicional, sino como una oportunidad para que ambos modelos de negocio convivan.
Afirmó que fortalecer a los proveedores locales, incentivar el consumo de productos regionales e incorporar a las pequeñas empresas a las cadenas de suministro son acciones que permitirían generar un desarrollo más equilibrado e incluyente.
Añadió que Canaco-Servytur continuará impulsando el diálogo entre empresarios, autoridades y sociedad para construir un entorno comercial más competitivo que permita que los beneficios de la inversión alcancen a un mayor número de potosinos.
Canacope alerta por competencia desigual
Por separado, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), Armando Reyes, aseguró que los pequeños establecimientos enfrentan condiciones desiguales frente a las grandes cadenas comerciales.
Explicó que estos corporativos cuentan con una capacidad financiera muy superior y, en muchos casos, comercializan marcas propias o productos con precios difíciles de igualar para los negocios familiares, situación que termina atrayendo a consumidores que priorizan el ahorro.
Afirmó que esta diferencia coloca en desventaja a los pequeños comerciantes, quienes además deben absorber costos operativos y fiscales que reducen aún más sus márgenes de utilidad.
El costo de aceptar tarjetas
Reyes también señaló que, aunque los consumidores demandan cada vez más el uso de tarjetas bancarias, para muchos pequeños comercios este método de pago representa una carga económica.
Explicó que las comisiones cobradas por las instituciones financieras disminuyen la ganancia obtenida en cada venta, especialmente cuando se trata de productos con márgenes reducidos o compras de bajo monto.
Finalmente indicó que, aunque los clientes esperan poder pagar con tarjeta prácticamente cualquier artículo, desde productos básicos hasta compras mínimas, para muchos comerciantes esa facilidad termina reduciendo una utilidad que ya de por sí es limitada.