Viernes 24 de Julio de 2026

Emprender midiendo la sostenibilidad del negocio

La mayoría de las empresas no cuantifica el efecto financiero de la sostenibilidad, pese a que puede mejorar costos.

Aunque cada vez más empresas hablan de sostenibilidad, muy pocas han dado el siguiente paso: ponerle número y conectarla con sus finanzas. De acuerdo con el informe "Closing the sustainability valuation gap" de KPMG, solo una de cada cinco organizaciones a nivel global mide el impacto financiero de sus iniciativas en utilidades, flujo de efectivo o valuación. Es decir, la mayoría se queda en el discurso y desaprovecha información clave para decidir dónde invertir, cómo crecer y cómo acceder a financiamiento en mejores condiciones.

 

En México la fotografía es similar. El estudio revela que 72 por ciento de las y los ejecutivos, globales y mexicanos, afirma comprender la estrategia, las métricas y el desempeño de sostenibilidad de su organización, pero únicamente 19 por ciento cuantifica su efecto en el desempeño financiero.

 

Además, 60 por ciento de las organizaciones a nivel global considera riesgos y oportunidades de sostenibilidad en la planificación financiera, cifra que en México llega a 62 por ciento, aunque pocas logran traducir esos esfuerzos en indicadores como utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA), flujo de efectivo, capacidad operativa (CapEx) o impactos en el balance. Muchas empresas ya integran el tema en sus conversaciones, pero aún no lo convierten en datos que les permitan evaluar el costo de no actuar y los beneficios concretos de invertir.

 

"En México, la sostenibilidad ya forma parte de la conversación estratégica en las empresas; el reto ahora es integrar en la toma de decisiones financieras. Cuantificar su impacto permitirá tomar decisiones más informadas, atraer inversión y capitalizar oportunidades que impulsen el crecimiento y la resiliencia a largo plazo", señala Jessica Jiménez, Socia de Asesoría en Sostenibilidad de KPMG México.

 

Para emprendedores y dueños de pymes, esto significa pasar de ver la sostenibilidad como un tema lejano o de grandes corporativos, a entenderla como una herramienta práctica para reducir costos, cuidar al equipo, fortalecer la reputación y hacer que el negocio dure más tiempo.

 

El informe de KPMG destaca que la sostenibilidad puede convertirse en un motor de valor cuando se integra de forma efectiva en la estrategia empresarial.

 

A nivel global, 40 por ciento de las organizaciones adopta factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) como parte activa en sus decisiones operativas sobre innovación y desarrollo, mientras que en México sólo 35 por ciento los considera plenamente en su estrategia.

 

Sin una cuantificación sólida, advierte la firma, se pone en riesgo la credibilidad: las iniciativas enfrentan obstáculos para asegurar inversión, los riesgos no se reflejan completamente en la toma de decisiones y se pierden oportunidades de crecimiento y eficiencia.

 

Por el contrario, una buena integración puede fortalecer indicadores financieros, mejorar la percepción del mercado y generar mayor confianza entre inversionistas y bancos.

 

5 pasos para implementar la sostenibilidad en tu empresa

 

1. Identifica tus temas clave:

Haz una lista de los aspectos que realmente afectan tu negocio: consumo de energía y agua, generación de residuos, condiciones laborales, seguridad, relación con proveedores y comunidades. Pregúntate cuáles tienen impacto directo en tus costos y en las decisiones de tus clientes para detectar tus prioridades de sostenibilidad.

 

2. Ponle número a lo que haces hoy:

Revisa recibos de luz, agua y gas, calcula cuánto material se desperdicia en tus procesos y estima el costo de la rotación de personal, las ausencias y los incidentes de seguridad. Con estos datos podrás ver dónde estás perdiendo dinero y qué cambios en prácticas ambientales o sociales podrían mejorar tus resultados financieros.

 

3. Aplica acciones sencillas en la operación diaria:

Empieza con medidas de bajo costo: usar iluminación eficiente, apagar equipos cuando no se utilizan, reducir y separar residuos, digitalizar trámites para disminuir el uso de papel y trabajar con proveedores responsables. Forma a tu equipo en estos temas para que cada persona sepa cómo contribuir al ahorro de recursos y a un mejor ambiente laboral.

 

4. Integra la sostenibilidad en tu presupuesto y tus proyecciones:

Al evaluar nuevos proyectos, considera no solo el costo y el ingreso esperado, sino también el impacto en consumo de recursos, riesgos laborales, reputación y fidelidad de clientes. Así, los criterios de sostenibilidad entran en tu planificación financiera y te ayudan a elegir inversiones que mejoran la rentabilidad y reducen riesgos en el largo plazo.

 

5. Comunica tus resultados con datos, no sólo con mensajes:

Cuando hables con bancos, inversionistas o clientes, acompaña tu discurso con cifras: porcentaje de ahorro energético, reducción de residuos, mejoras en rotación de personal o disminución de incidentes. Mostrar cómo tus acciones sostenibles impactan en costos y estabilidad del negocio te hará más atractivo en un mercado donde el capital ya se orienta hacia empresas más resilientes frente a riesgos ASG.

 

A medida que la sostenibilidad evoluciona de un tema de cumplimiento a un habilitador de valor, las empresas en México -incluidas las pymes y los emprendimientos- tienen la oportunidad de posicionarse como líderes, transformando riesgos en ventajas competitivas y contribuyendo al desarrollo económico sostenible del país. Los datos de KPMG muestran que el reto no es solo entender la sostenibilidad, sino aprender a medirla e incorporar en las finanzas; dar ese paso puede ser la diferencia entre un negocio que sobrevive al corto plazo y uno que se consolida con bases más sólidas para crecer.

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