México propuso a Estados Unidos reducir de 50 a alrededor de 10 por ciento el arancel aplicado al acero nacional, reveló Marcelo Ebrard, titular de la Secretaria de Economía (SE).
El funcionario informó que buscará concretar esta reducción durante la cuarta ronda de negociaciones comerciales, programada para la primera semana de septiembre en Washington.
"En el caso de acero tenemos esa imposición de 50 por ciento y lo que hemos planteado es que nos den un trato parecido al que le están dando al Reino Unido, que es una tasa de alrededor del 10 por ciento", afirmó.
Hasta ahora, el Gobierno mexicano había planteado eliminar el gravamen o lograr que el País fuera excluido de la tarifa aplicada por la Administración del Presidente Donald Trump.
Ebrard argumentó que el arancel no tiene justificación debido a que México compra más acero a Estados Unidos del que exporta hacia ese mercado.
"Tú tienes superávit porque yo te compro más acero. México le compra más acero a Estados Unidos que ningún otro país. De hecho, somos el país con el que tiene más superávit Estados Unidos de acero", sostuvo.
El funcionario diferenció el caso del aluminio, producto en el que México mantiene un déficit debido a que no cuenta con los minerales necesarios para su producción y depende principalmente del reciclaje de chatarra.
Señaló que México ha impulsado inversiones para aumentar la producción nacional, desarrollar procesos de fundición dentro del País y reducir la dependencia de importaciones de insumos siderúrgicos.
Como ejemplo, mencionó la planta que Ternium construye en Pesquería, Nuevo León, con una inversión cercana a 4 mil millones de dólares y cuya conclusión está prevista para 2027.