ASOFOM recomienda revisar CAT, pagos anticipados, contrato y formalidad de la institución antes de contratar un crédito.
Elegir un crédito personal o de nómina sin revisar bien sus condiciones puede salir caro y afectar las finanzas personales. La Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (ASOFOM) advierte que muchas personas se fijan únicamente en la tasa de interés, sin considerar factores como el Costo Anual Total (CAT), las comisiones y las cláusulas del contrato.
En México, las Instituciones Financieras No Bancarias (IFNB) administran una cartera superior a 1.11 billones de pesos, de la cual las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMes) concentran el 72.5 por ciento A través de productos como los créditos personales y de nómina, estas entidades amplían el acceso al financiamiento formal, pero también requieren una decisión informada por parte del usuario.
"Un crédito personal o de nómina bien elegido puede ayudar a resolver una necesidad, afrontar un imprevisto o alcanzar metas financieras; uno mal contratado puede convertirse en una carga económica durante años", cita la ASOFOM.
1. No compares solo la tasa de interés
El primer punto es no quedarse únicamente con la tasa de interés, porque ese dato no refleja todo lo que terminarás pagando. El indicador más útil para comparar opciones es el CAT, ya que incluye comisiones, seguros y otros cargos asociados al crédito.
Revisar el CAT permite conocer el costo real del financiamiento y comparar de forma más precisa distintas ofertas.
2. Revisa si permite pagos anticipados
El segundo aspecto es verificar si el crédito permite hacer pagos anticipados o adelantados sin penalización. En muchos casos, esto ayuda a reducir intereses o a liquidar la deuda antes del plazo pactado.
También conviene confirmar si esos pagos se aplican directamente al capital o solo modifican el calendario de pagos.
3. Evalúa tu capacidad de pago
El tercer punto es revisar con honestidad si el monto mensual del crédito cabe en tu presupuesto. La recomendación es no comprometer ingresos que ya están destinados a gastos esenciales, porque eso puede llevar al sobreendeudamiento.
Antes de contratar, conviene hacer cuentas con tu salario neto, tus gastos fijos y cualquier otra deuda activa.
4. Lee completo el contrato
El cuarto aspecto es leer el contrato completo, incluidas las letras pequeñas. Ahí aparecen comisiones por apertura o administración, intereses moratorios, fechas límite de pago, consecuencias por incumplimiento y condiciones para liquidar antes del plazo.
Dedicar unos minutos a esa revisión puede evitar malentendidos y costos inesperados durante la vigencia del crédito.
5. Verifica que la institución sea formal
El quinto punto es confirmar que la institución financiera esté registrada ante la CNBV y la CONDUSEF. Esto ayuda a asegurar que opera bajo regulación y que ofrece información clara sobre costos y obligaciones del producto.
ASOFOM subrayó que la educación financiera es esencial para promover un mercado de crédito más transparente y responsable.