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Crece economía entre retos
06 de Agosto 2026 | Agencia Reforma
Al cierre del primer semestre de 2026, la economía mexicana creció, el comercio exterior se expandió y los precios se acercaron más al objetivo del Banco de México, pero persistieron la informalidad laboral y un déficit en las finanzas públicas.
En el acumulado de enero a junio, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1.20 por ciento anual, un avance moderado que confirma una expansión sostenida, aunque todavía por debajo del ritmo que el País necesitaría para cerrar más rápido sus brechas de desarrollo.
La Inversión Fija Bruta total aumentó 2.42 por ciento durante mayo respecto al mismo mes de 2025, por lo que hilo dos meses con incrementos en comparación anual, pese a la desaceleración que padeció el gasto en construcción por la caída en el rubro residencial.
Con su variación anual positiva lograda en mayo de 2.61 por ciento, el consumo privado en el mercado interior acumuló 14 aumentos de la mano de los bienes importados, puesto que bienes y servicios de origen nacional presentaron un alza de 1.24 por ciento.
La parte del empleo formal -puestos de trabajo afiliados al IMSS- aumentó 1.38 por ciento promedio anual en los primeros seis meses, unos 0.95 puntos porcentuales más que en el primer semestre de 2025.
En el mismo periodo, la Tasa de Desocupación subió 0.07 puntos porcentuales, con cifras desestacionalizadas, a 2.71 por ciento en promedio, y la Tasa de Informalidad Laboral lo hizo 0.43 puntos, a 55.03 por ciento de la población ocupada, en tanto que la de subocupación bajó 0.15 puntos, a 6.90 por ciento.
El contraste entre una desocupación históricamente baja y una informalidad que rebasa el 55 por ciento de los ocupados retrata la principal fragilidad del mercado laboral mexicano: hay pocas personas desempleadas, pero más de la mitad de quienes trabajan lo hace sin seguridad social ni prestaciones plenas.
En el frente de precios, la inflación general se ubicó en 3.37 por ciento anual en junio, dentro del rango de variabilidad que persigue el Banco de México, mientras que la inflación subyacente -que excluye componentes volátiles como energéticos y agropecuarios- fue de 4.03 por ciento, todavía por encima del límite superior de ese objetivo.
El tipo de cambio promedió 17.46 pesos por dólar al mayoreo durante el semestre, un nivel relativamente estable que ha contribuido a contener presiones inflacionarias por la vía de las importaciones.
La tasa de Cetes a 28 días promedió 6.59 por ciento, reflejo de una postura monetaria que se mantiene restrictiva, aunque ha ido cediendo terreno conforme la inflación se acerca al objetivo del banco central.
En el terreno fiscal, el balance público acumuló un déficit de 559 mil 148 millones de pesos entre enero y junio, en términos constantes, un recordatorio de que el gasto del sector público continúa por encima de los ingresos que capta el Gobierno.
El sector externo fue de los mejores desempeños del semestre. Las exportaciones crecieron 24.00 por ciento anual y las importaciones 21.77 por ciento en cifras desestacionalizadas, con lo que la balanza comercial acumuló un superávit de 8 mil 300 millones de dólares entre enero y junio.