La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recortó de 1.5 a 1.3 por ciento su pronóstico de crecimiento económico para México en 2026, y ubicó en 1.9 por ciento su previsión para 2027.
Para la región de América Latina y el Caribe prevé un crecimiento de 2.2 por ciento en 2026 y 2.5 por ciento para 2027, con una marcada heterogeneidad a nivel subregional, muestran las nuevas estimaciones de la Cepal.
De confirmarse estas proyecciones, América Latina y el Caribe completaría cinco años con un crecimiento promedio cercano al 2.3 por ciento, destacó.
Esta es una tasa insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política, resaltó la Cepal en una nueva edición de su informe anual Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, presentado hoy.
Destaca que para 2026 se espera una desaceleración de la economía global, con un crecimiento de 2.9 por ciento, la tasa más baja desde 2022.
Cepal dijo que el deterioro del contexto internacional (marcado por un menor crecimiento mundial, mayores tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y presiones en los mercados de energía) explica parte de la desaceleración prevista para 2026.
Sin embargo, advierte que la principal limitación al crecimiento regional es de carácter estructural: bajos niveles de inversión, escaso crecimiento de la productividad, menor dinamismo en la generación de empleo formal y una elevada y persistente informalidad laboral.
En el caso de México, Cepal destacó la caída observada en los ingresos del Impuesto Sobre la Renta (ISR), particularmente debido a los pagos vinculados con las declaraciones anuales presentadas en marzo.
No obstante, se prevé que la recaudación del impuesto sobre las importaciones aumentará como consecuencia de la modificación de los aranceles para mil 463 productos originarios de países sin acuerdos comerciales internacionales vigentes.