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Jóvenes que buscan empleo en México caen 53% ; 4.5 millones no estudian ni trabajan
22 de Agosto 2026 | El Imparcial
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) compartió un comunicado en el que se refiere a que 1.24 millones de jóvenes que buscan empleo o están disponibles para trabajar en 2026, mientras que otros 4.5 millones de jóvenes “desinstitucionalizados”.
El estudio Jóvenes en México 2026, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica de Fundación SM, considera a jóvenes de entre 15 y 29 años que se encuentran fuera de la escuela y del empleo, la medición utilizada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), permite distinguir entre quienes buscan trabajo, están disponibles para trabajar o se encuentran fuera de la fuerza laboral, indicó un comunicado.
Es decir, estar fuera de la escuela y del empleo no significa automáticamente estar desempleado.
La diferencia es importante porque las cifras describen grupos distintos y no es metodológicamente correcto presentar a los 4.5 millones de jóvenes identificados como “desinstitucionalizados” como si todos estuvieran buscando empleo.
El estudio Jóvenes en México 2026 utiliza el término “desinstitucionalizados” para identificar a jóvenes de entre 15 y 29 años que no se encuentran estudiando ni trabajando.
De acuerdo con la información proporcionada por la STPS sobre el estudio, este grupo representa 14.3% de los jóvenes considerados en la muestra, equivalente a alrededor de 4.5 millones de personas.
Pero esa categoría puede incluir situaciones muy distintas.
Por ejemplo, una persona joven puede no estar estudiando ni tener un empleo y, aun así, no estar buscando trabajo ni disponible para incorporarse de inmediato al mercado laboral. Dentro de este universo pueden encontrarse personas que realizan actividades del hogar u otras actividades.
Por eso, la categoría de jóvenes fuera de la escuela y el empleo no es equivalente a la de jóvenes desempleados.
La ENOE, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, utiliza una clasificación más específica para conocer la relación de las personas con el mercado laboral. La encuesta distingue entre población ocupada, desocupada y población no económicamente activa, además de identificar a quienes se encuentran disponibles para trabajar.
De acuerdo con la información de la STPS basada en datos de la ENOE, en 2026 había aproximadamente 1.24 millones de jóvenes que buscaban empleo o estaban disponibles para trabajar.
La cifra es considerablemente menor a los 4.5 millones identificados por el estudio como jóvenes “desinstitucionalizados”.
La diferencia es de aproximadamente 72%, pero esto no significa que una de las cifras sea necesariamente incorrecta.
Lo que ocurre es que cada una responde a una pregunta distinta.
Los 4.5 millones se refieren a jóvenes que se encuentran fuera de la escuela y del empleo.
Los 1.24 millones corresponden al grupo de jóvenes que, bajo la clasificación utilizada para analizar el mercado laboral, buscaban empleo o estaban disponibles para trabajar.
Por ello, usar la primera cifra para afirmar que hay 4.5 millones de jóvenes desempleados sería incorrecto.
La palabra “desempleado” tiene una definición estadística específica.
En términos generales, una persona desempleada forma parte de la población económicamente activa, pero no tiene un empleo y está buscando trabajo.
La ENOE también identifica a personas que no buscan empleo activamente, pero que podrían aceptar un trabajo si se les ofreciera uno. El INEGI reporta esta condición dentro de la población no económicamente activa disponible para trabajar.
Esto significa que existen varias situaciones posibles para una persona joven:
Tiene un empleo.
Está estudiando.
Busca trabajo y no lo encuentra.
Está disponible para trabajar, aunque no esté realizando una búsqueda activa.
Realiza actividades del hogar.
No está disponible para trabajar debido a obligaciones familiares u otras circunstancias.
Se encuentra fuera tanto de la escuela como del empleo por otras razones.
Por eso, colocar a todas estas situaciones dentro de una sola categoría de “desempleo juvenil” puede distorsionar la realidad.