Los ciberataques aumentan entre 20 y 40 por ciento cada año y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) obliga a las empresas y gobiernos a reducir los tiempos de actualización y monitoreo de los equipos y sus redes, reconoció la firma F5, especializada en seguridad cibernética.
"Anteriormente, las revisiones de equipos y actualizaciones de sistemas de seguridad se realizaban cada tres meses, pero actualmente se llevan a cabo procesos de revisión más cortos, incluso cada semana en determinados casos.
"Esto se debe a que los ataques evolucionan constantemente con la IA y una infraestructura que ayer era considerada segura puede requerir nuevas medidas de protección ante una amenaza emergente", aseguró Alejandro Flores, Country Manager de F5 en México.
En entrevista, el experto dijo que los ciberdelincuentes utilizan la IA para incrementar la eficiencia de sus ataques, por lo que las organizaciones deben emplear la misma tecnología para anticiparse a las amenazas.
El directivo consideró que una estrategia de protección que no incorpore IA tendrá mayores dificultades para responder a los ataques con la velocidad que se requiere, por ello, esta tecnología comienza a formar parte de las herramientas destinadas a identificar comportamientos anómalos, proteger aplicaciones y analizar grandes cantidades de información.
Señaló que actualmente ninguna conversación sobre tecnología puede desvincularse de la IA y la ciberseguridad, debido a que las organizaciones necesitan proteger una cantidad cada vez mayor de información que circula a través de aplicaciones, redes y plataformas digitales.
Entre los principales retos se encuentra la protección de los datos de los ciudadanos y la necesidad de mantener determinada información dentro del territorio nacional.
Explicó que la repatriación de datos está cobrando relevancia en distintas regiones, puesto que las organizaciones deben garantizar que su información se encuentre en los lugares establecidos por las leyes y autoridades correspondientes.