El Banco de México (Banxico) subió de 1.1 a 1.5 por ciento su pronóstico de crecimiento económico en 2026 pese a que hacia delante la inversión se mantendrá débil por la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos y la revisión del T-MEC ante la nueva fase de revisiones anuales.
El banco central dijo que el ajuste al alza en la previsión de crecimiento económico para este año se debió al avance que registró la actividad económica en el segundo trimestre, que fue mejor de lo anticipado, aunque el impacto del Mundial de Futbol fue acotado.
"Para 2026, se anticipa que el crecimiento del PIB se ubique en 1.5 por ciento, tasa mayor a la estimación puntual de 1.1 por ciento publicada en el Informe previo.
"La revisión para el PIB en 2026 resulta del mayor crecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre respecto de lo anticipado", indicó Banxico en su informe trimestral correspondiente al periodo abril-junio de 2026, publicado hoy.
Sin embargo, aclaró, este efecto se encuentra parcialmente compensado por una desaceleración mayor a la previamente esperada en el tercer trimestre.
Banxico anticipó que la inversión se mantendría débil como reflejo de la incertidumbre que prevalece en torno a la relación comercial con Estados Unidos y a la revisión del T-MEC ante la nueva fase de revisiones anuales.
Por su parte, las exportaciones presentarían una moderada expansión, en congruencia con el comportamiento previsto para la producción industrial en Estados Unidos y apoyada por la adquisición de bienes relacionados con el sector tecnológico en aquel país.
El banco central enmarcó que la activación del mecanismo de revisiones anuales del T-MEC por parte de Estados Unidos prolongó la incertidumbre sobre la relación comercial regional.
Dijo que si bien las condiciones actuales del Tratado se mantienen vigentes, garantizando el trato preferencial a las exportaciones mexicanas, la falta de una resolución definitiva sobre su futuro persiste como un factor adverso para las decisiones de inversión.
"La reanudación en julio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán dio lugar a un repunte en la incertidumbre para la economía global.
"Si bien la temporalidad y magnitud de los efectos de estos acontecimientos sobre la actividad económica en México son difíciles de anticipar, ya que dependen de la evolución de las negociaciones comerciales y de la intensidad de los eventos geopolíticos, ambos contribuyen a que el balance de riesgos para el crecimiento de la economía nacional mantenga un sesgo a la baja", indicó Banxico.
En cuanto a la posición cíclica de la economía se anticipa que la estimación puntual de la brecha del producto se mantenga en terreno negativo a lo largo del horizonte de pronóstico.
Cabe destacar que la estimación de este indicador no observable está sujeta a una elevada incertidumbre.
Para el resto de la trayectoria de pronóstico, Banxico continúa esperando una moderada y gradual aceleración en las tasas de crecimiento trimestral.
Respecto del gasto agregado destaca que a pesar de la debilidad mostrada por el consumo privado al inicio de 2026, se espera que este recupere una tendencia positiva.
Para 2027, Banxico prevé un crecimiento del PIB de 2 por ciento, tasa ligeramente menor a la de 2.1 por ciento anticipada en el informe anterior.