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Profeco pone bajo la lupa las sopas instantáneas: estas marcas cumplen más y menos
01 de Septiembre 2026 | Plano Informativo
Prácticas, económicas y listas en pocos minutos, las sopas instantáneas forman parte de la despensa de muchos hogares. Sin embargo, detrás de esa facilidad hay diferencias importantes entre marcas y un perfil nutrimental que conviene revisar antes de convertirlas en una comida habitual.
Para su edición de septiembre de 2026, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de la Profeco sometió 33 sopas instantáneas a 2 mil 37 pruebas, en las que verificó información comercial, contenido neto, grasa, proteína, carbohidratos, calorías y sodio del producto ya preparado.
Nissin, la que mejor sale parada
La Profeco no establece oficialmente una “mejor marca”; sin embargo, al comparar las presentaciones incluidas en el estudio, Nissin fue la que acumuló el mayor número de productos sin observaciones: 12 de las 13 presentaciones analizadas cumplieron con los aspectos evaluados.
La excepción fue Nissin Pasta U.F.O. Fuego, que declaró 8.5 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto preparado, mientras que el laboratorio encontró 9.8 gramos.
También hubo marcas con todas sus muestras sin observaciones, como Buldak y Ottogi, aunque participaron con muchas menos presentaciones, por lo que no se trata de una comparación equivalente.
Chef Woo concentra las principales irregularidades
En el extremo contrario se encuentra Ramen Express by Chef Woo. Las cuatro variedades analizadas presentaron alguna irregularidad.
Entre los hallazgos está la falta de instrucciones de preparación en español y de la declaración nutrimental del producto preparado. En su sopa vegetariana, además, Profeco encontró que dos unidades tenían 79.4 y 78.3 gramos, pese a que el envase declaraba 85 gramos.
Su presentación caliente y picante también señaló cero azúcares añadidos, aunque entre sus ingredientes aparecía dextrosa.
El verdadero foco está en el sodio
Más allá de qué marca cumple mejor con la etiqueta, el estudio pone atención en un aspecto de salud: el sodio.
Las sopas analizadas contienen en promedio alrededor de 300 miligramos de sodio por cada 100 gramos de producto preparado. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir menos de 2 mil miligramos de sodio al día, equivalente a menos de cinco gramos de sal.
El problema es que un envase preparado puede pesar varios cientos de gramos, por lo que consumirlo completo puede representar una parte importante del límite diario. Por ello, Profeco recomienda moderar su frecuencia de consumo, especialmente entre personas que necesitan controlar sodio, grasas, azúcares o calorías.
La revista también recuerda que muchas de estas sopas llevan sellos por exceso de sodio y grasas saturadas, mientras que algunas suman advertencias por exceso de calorías o azúcares.
¿Entonces hay que dejar de comerlas?
No necesariamente. La recomendación es verlas como una opción ocasional y no como sustituto frecuente de una alimentación completa.
Profeco aconseja revisar los sellos, comparar la información nutrimental y preferir preparaciones caseras cuando sea posible. También aclara que los potenciadores de sabor, incluido el glutamato monosódico, están autorizados dentro de los límites establecidos; el punto central es la cantidad total y la frecuencia con la que se consumen estos productos.
Así, más que buscar una sopa instantánea “saludable”, el estudio invita a elegir la que informe correctamente lo que contiene y, sobre todo, consumirla con moderación.