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Turismo de pantalla: 7 lugares de México que puedes visitar y que seguro viste en películas o series
09 de Septiembre 2026 | Plano Informativo
Viajar siguiendo las locaciones de una película o serie se ha convertido en una forma distinta de elegir el próximo destino. Conocido como turismo de pantalla, este fenómeno lleva a los viajeros a recorrer calles, playas, pueblos y paisajes que alguna vez formaron parte de sus historias favoritas.
México tiene una ventaja especial: su diversidad de escenarios ha permitido que producciones nacionales e internacionales conviertan ciudades coloniales, selvas, playas y barrios enteros en enormes sets cinematográficos. Si eres amante del cine y las series, estos son algunos lugares que puedes agregar a tu próxima ruta.
Centro Histórico de la Ciudad de México — Spectre
El arranque de Spectre (2015), una de las películas de James Bond protagonizadas por Daniel Craig, convirtió al Centro Histórico en una gigantesca secuencia de acción. El Zócalo aparece rodeado de catrinas, esqueletos y una celebración de Día de Muertos, antes de una persecución que termina con un helicóptero sobre la plaza. La producción utilizó el Zócalo y varias calles del primer cuadro capitalino, por lo que hoy es posible caminar prácticamente por el mismo escenario de la cinta.
Colonia Roma, CDMX — Roma
Los seguidores de Alfonso Cuarón pueden recorrer algunas de las calles que aparecen en Roma, ganadora del Óscar a Mejor Película Internacional. Una de las paradas más conocidas se encuentra en la calle Tepeji, donde está la fachada utilizada como casa de la familia protagonista. La zona conserva además diversos puntos relacionados con la producción entre Roma, Condesa y otras colonias de la capital. La vivienda es privada, así que la visita debe limitarse a observarla desde el exterior.
Oaxaca — Nacho Libre
Quienes crecieron viendo a Jack Black convertirse en luchador pueden transformar Nacho Libre en una ruta de viaje. La película utilizó diferentes escenarios de Oaxaca y también llegó hasta Monte Albán, que aparece hacia el final de la historia. Villa de Etla y sus mercados también se han convertido en puntos buscados por fanáticos que intentan recrear algunas escenas.
Puerto Vallarta, Jalisco — Predator y Acapulco
Puerto Vallarta tiene una larga relación con Hollywood. Parte de Predator (1987) fue rodada en las zonas selváticas cercanas al puerto y a Mismaloya; incluso El Edén conserva su fama como una de las locaciones vinculadas con la película. Décadas después, Vallarta volvió a aparecer en televisión gracias a Acapulco: aunque la trama de la serie se desarrolla en Guerrero, buena parte de la producción utilizó Puerto Vallarta para recrear el colorido destino ochentero.
Huatulco y Puerto Escondido, Oaxaca — Y tu mamá también
La carretera y el mar son prácticamente otros personajes dentro de Y tu mamá también, de Alfonso Cuarón. La producción recorrió diferentes regiones del país, pero Oaxaca ocupa un lugar especial: entre sus locaciones aparecen Huatulco y Puerto Escondido. Es una buena excusa para convertir unas vacaciones en carretera por la costa oaxaqueña en un pequeño homenaje a una de las películas mexicanas más reconocidas internacionalmente.
San Miguel de Allende y Guanajuato — Once Upon a Time in Mexico
Las calles coloniales de Guanajuato fueron el telón de fondo perfecto para Antonio Banderas, Salma Hayek y Johnny Depp en Once Upon a Time in Mexico. El rodaje pasó por San Miguel de Allende, Guanajuato y Querétaro, aprovechando plazas, edificios históricos y calles empedradas que todavía pueden recorrerse.
Tequila y la región agavera de Jalisco — Monarca
El paisaje de agaves también tiene su propia serie. Monarca, producción de Netflix, utilizó el Pueblo Mágico de Tequila y distintos escenarios de la región para contar la historia de una poderosa familia dedicada al negocio tequilero. Los campos de agave, las haciendas y la arquitectura tradicional que aparecen en pantalla pueden convertirse fácilmente en una ruta turística real.
De espectador a viajero
El atractivo de este tipo de turismo está en que no se necesita entrar a un estudio cinematográfico para sentirse dentro de una película. Basta caminar por el Zócalo, recorrer las calles de Oaxaca, contemplar los agaves de Jalisco o llegar hasta las playas del Pacífico para descubrir que muchos de los escenarios que parecen creados para el cine existen realmente.
México ha servido durante décadas como locación para grandes producciones y el auge de las plataformas de streaming continúa ampliando ese mapa. Así que la próxima vez que una película o serie mexicana te sorprenda por sus paisajes, quizá valga la pena prestar atención a los créditos: tu siguiente destino podría estar escondido ahí.