La industria mexicana del aluminio descartó definitivamente que el Gobierno federal logre que Estados Unidos conceda exenciones al arancel del 50% que aplica a las importaciones de este metal al amparo de la Sección 232 de su Ley de Expansión Comercial.
Eugenio Clariond Rangel, presidente del Instituto Mexicano del Aluminio (Imedal), señaló que ahora la expectativa de la industria está puesta en que el Gobierno estadounidense otorgue una tarifa preferencial del 25%, lo que permitiría a México mantener una ventaja competitiva frente a otros países.
"Nos están pidiendo para ello imponer aranceles del 50% a las importaciones de acero, aluminio y autopartes contra países sin tratado de libre comercio con México", sentenció en el primer día de trabajos de su encuentro anual Aluméxico 2026 que organiza el Imedal.
"Lo que nunca aceptaríamos es que en México haya un arancel contra importaciones de aluminio primario que nunca podría producir el País, preferiríamos acostumbrarnos al arancel de la Sección 232", indicó.
Jorge Vázquez, director de Harbor Aluminum, coincidió en que Estados Unidos mantendrá el arancel contra productos de aluminio de México, aunque es factible lograr un trato preferencial en las negociaciones con la contraparte estadounidense.
"Ya está la oferta de Estados Unidos de otorgar una reducción al 25%, pero estaría del lado de México aceptar o no las condiciones que Estados Unidos está poniendo, que son las de poner una muralla en esos mismos sectores hacia el resto del mundo".
Advirtió que para las autoridades estadounidenses es esencial que México imponga aranceles del 50% al acero, aluminio y automotriz para otorgar un trato preferencial a México, reduciendo el arancel al 25%.
"En el fondo se siente cómodo con México con la actual tarifa, pero su paranoia de que entre material chino o de Asia, cuyo origen real sea chino, es muy alta y, para efectos de tranquilidad de la industria estadounidense, será una condición muy importante y, si Canadá la acepta, habrá más presión para los mexicanos frente a esa ventaja canadiense", explicó.
Consideró que hay sectores en la industria mexicana que saldrían afectados si México concede la aplicación de aranceles a productos asiáticos.