Los problemas financieros de Petróleos Mexicanos (Pemex) han afectado significativamente a sus proveedores y a la actividad petrolera debido a retrasos en pagos y restricciones que limitan la exploración y el desarrollo de nuevos campos, expuso el Banco de México (Banxico) en su más reciente "Reporte sobre las Economías Regionales", publicado ayer.
De acuerdo con directivos del sector consultados por el banco central para el Reporte Abril-Junio, estas condiciones han reducido las oportunidades de negocio y han mantenido bajo el número de equipos de perforación activos, mientras que los contratistas tienen que privilegiar la certeza de sus flujos de efectivo, incluso a costa de menores márgenes de utilidad.
Además, los directivos señalaron la incertidumbre asociada con posibles cambios regulatorios en el sector energético.
No obstante, el panorama no fue completamente negativo, y entre los factores favorables que identificaron los empresarios del sector están los elevados precios internacionales del petróleo asociados al conflicto en Medio Oriente.
También señalaron como elemento de impulso el desarrollo de determinados campos.
"En particular, indicaron una mayor demanda de servicios orientados al desarrollo de infraestructura para acelerar la extracción. Asimismo, los directivos del sector refirieron un mejor desempeño productivo de campos como Ixachi, Bakté, Itta, Koban y Maloob", refirió Banxico.
Adicionalmente, resaltaron un mayor gasto en programas de mantenimiento y medidas para mitigar la declinación natural de campos maduros.