El retiro de visas B1 a choferes mexicanos de camiones de carga en Estados Unidos ha provocado protestas que se podrían extenderse a cruces fronterizos estratégicos, afectando de manera crítica el flujo de mercancías entre ambos países, advirtió la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Manuel Sotelo, coordinador de Comisiones y Comités del organismo, refirió que operadores en Mexicali, Tijuana y San Luis Río Colorado han realizado bloqueos temporales de hasta cuatro días en protesta por lo que consideran una interpretación arbitraria para retirar las visas.
"Existe el riesgo de que estas protestas escalen a otros puntos fronterizos del País si no se estandarizan las reglas de inspección, lo que afectaría de manera crítica el flujo de mercancías entre ambos países", advirtió.
Señaló que autoridades estadounidenses intensificaron las revisiones a choferes mexicanos, lo que derivó en el retiro de al menos 700 visas de trabajo en una semana.
El sector mantiene preocupación por el endurecimiento de criterios aplicados por dependencias como Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
"Están sancionando a los operadores principalmente por dos razones: el desconocimiento del idioma inglés y presuntas faltas vinculadas al cabotaje. La afectación es directa para los operadores y, si les quitan la visa, difícilmente se la regresan o se la renovarán en el futuro", dijo.
En este caso, el cabotaje se refiere a que un camión mexicano podría ser acusado por autoridades de Estados Unidos de hacer un traslado interno de mercancías dentro de ese país, algo que está reservado para transportistas estadounidenses.