El fraude se mantiene como el delito más frecuente en México, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos, correspondientes a 2025, muestran que este delito superó al robo o asalto en calle o transporte público y a la extorsión.
La ENVIPE 2026 reportó 33.8 millones de delitos en México durante 2025 y señaló que los tres delitos más frecuentes fueron fraude, extorsión y robo o asalto en calle o transporte público. Además, 93.4% de los delitos no se denunció o no derivó en una carpeta de investigación, porcentaje que INEGI identifica como cifra oculta.
El fraude puede presentarse de distintas maneras. Algunas utilizan llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, aplicaciones móviles o páginas falsas para obtener información personal y financiera. Otras recurren a préstamos, compras por internet o supuestas inversiones para conseguir dinero de las víctimas.
No todos los fraudes funcionan de la misma manera. Algunos buscan obtener contraseñas y datos bancarios; otros intentan conseguir depósitos directamente.
Entre las modalidades que han sido identificadas por la CONDUSEF están:
Phishing.
Smishing.
Vishing.
Montadeudas.
Suplantación de identidad.
Clonación de tarjetas.
Fraudes relacionados con compras y servicios en línea.
Esquemas piramidales o Ponzi.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros advierte que los delincuentes suelen recurrir a situaciones de urgencia, premios falsos, cargos no reconocidos, préstamos inmediatos o supuestos problemas con cuentas para conseguir que la persona actúe sin verificar primero la información.