En ocho años, las cuentas de intermediación bursátil en México pasaron de unas 300 mil a 27.7 millones, un crecimiento 91 veces mayor; sin embargo, los valores en custodia apenas aumentaron 1.7 veces, una brecha que plantea el reto de transformar la masificación del mercado en patrimonio de largo plazo, de acuerdo con datos presentados por Actinver y la Bolsa Mexicana de Valores.
"Muy dulce el incremento de 91 veces el número de cuentas en México, pero si lo vemos en términos de inversiones o compra de valores reales, pues ni siquiera llega a dos veces", señaló Gerardo Aparicio, director de la Escuela Bolsa Mexicana.
Para Actinver, la disparidad puede ser indicio de una nueva etapa: millones de personas ya rompieron la barrera para abrir una cuenta, pero ahora el desafío es conseguir que depositen recursos de manera recurrente.
"Tenemos la responsabilidad de llevar de la mano a todos estos nuevos inversionistas a concebir una cuenta de intermediación bursátil o su inversión en valores como una herramienta patrimonial", destacó Luis Tinajero, director de educación e innovación financiera de Actinver.
Una señal de mayor profundidad aparece en los fondos de inversión. Entre 2020 y junio de 2026, sus contratos pasaron de aproximadamente 2.9 millones a 18.8 millones, es decir, se multiplicaron por seis.
Los activos administrados por estos vehículos pasaron de 2.57 billones a 5.3 billones de pesos, de acuerdo con cifras de la AMIB presentadas durante el encuentro.
El universo de opciones también se amplió. Actualmente, el inversionista mexicano tiene acceso a 3 mil 493 valores, entre ellos 638 fondos de inversión, 133 emisoras mexicanas y, mediante el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), mil 975 acciones internacionales y mil 518 ETF.