Con un aumento de más de 22 por ciento, el jitomate empujó el precio general de la canasta básica en la primera quincena de septiembre.
Si bien la inflación general se ubicó en 3.4 por ciento en la primera mitad del mes, en el rubro de alimentos, bebidas y tabaco los precios subieron 4.6 por ciento, especialmente por las hortalizas.
En agosto, la cebolla fue el producto que más se encareció y en la primera mitad de septiembre subió 8.6 por ciento, con lo que se confirmó la tendencia alcista de las hortalizas, explicó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
"El alivio en los precios se acabó, y por donde se anticipaba. Durante meses la inflación bajó porque la comida fresca estaba barata, pero hoy los agropecuarios volvieron a números positivos, las frutas y hortalizas suben 7.2 por ciento y el índice general encadena dos alzas", expuso la consultora en un análisis.
Juan Carlos Anaya, director general del GCMA, dijo que el alza en el jitomate responde a una menor disponibilidad de producto de buena calidad y una reducción en los volúmenes que ingresaron al mercado.
"El alza no ha sido igual en todas las variedades ni en todos los eslabones de la cadena.
"La evolución del precio dependerá de la llegada de producto de buena calidad a los centros de abasto durante las próximas semanas", explicó.
De acuerdo con datos de GCMA, en la Central de Abasto de la Ciudad de México, el tomate bola pasó de 25.50 pesos por kilo a 27.30 en una semana, un alza de 7.1 por ciento.
En tanto, el jitomate saladette de invernadero subió de 24.00 a 24.50 pesos por kilo y el saladette de cielo abierto se mantuvo en los 17 pesos.
"El saladette en autoservicio alcanzó los 32.80 pesos por kilo, 6.1 por ciento más que la semana anterior. En contraste, el precio pagado al productor fue de 10.10 pesos por kilo, con un incremento semanal de 1.0 por ciento", acotó el directivo de GCMA.