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Compras compulsivas pueden llevar al endeudamiento
04 de Octubre 2026 | Milenio
La necesidad incontrolable de adquirir productos, incluso cuando no son necesarios o se carece de dinero para pagarlos, puede provocar problemas de endeudamiento y comprometer la economía familiar, advirtió la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
A través de un comunicado, la Profeco explicó que esta conducta, conocida como ‘oniomanía’ o adicción a las compras compulsivas, lleva a las personas a gastar para compensar carencias emocionales, lo que puede afectar sus relaciones familiares, laborales y sociales.
“Quien la padece puede experimentar una necesidad incontrolable de comprar objetos innecesarios para compensar carencias emocionales, lo que afecta gravemente la vida económica, familiar, laboral y social”, señaló la dependencia.
Sin embargo, esta conducta puede pasar desapercibida debido a que la adquisición excesiva de productos se ha normalizado en una sociedad donde el consumo también se relaciona con el prestigio y el reconocimiento social.
¿Qué provoca las compras compulsivas?
Entre los principales factores que pueden detonar este comportamiento se encuentran las comparaciones promovidas en redes sociales, las expectativas poco realistas sobre la apariencia física y la necesidad de obtener aceptación mediante la adquisición de bienes.
Entre los factores identificados por la dependencia se encuentran “cubrir carencias afectivas y baja autoestima, ya que se usan las compras como alivio momentáneo frente al vacío, soledad o la búsqueda de aceptación social”.
Por lo tanto, el organismo detalló que este patrón puede convertirse en un ciclo en el que la satisfacción de comprar desaparece rápidamente, mientras permanecen las consecuencias económicas de haber gastado más de lo previsto.
¿Cómo identificar una adicción a las compras?
La Profeco identificó como señales de alerta la necesidad intensa de adquirir productos, la pérdida de interés por los bienes que ya se poseen y los cambios de humor cuando no es posible realizar alguna compra.
Entre los síntomas más frecuentes reiteró la “gran satisfacción inmediata seguida de culpa, remordimiento o vergüenza, menosprecio de los bienes que ya se poseen, frustración constante, irritabilidad, cambios de humor y sensación de vacío o tristeza cuando no se compra”.
¿Cómo evitar que las compras afecten las finanzas?
Para romper con este ciclo, la dependencia explicó que es necesario atender tanto los factores emocionales como los hábitos de consumo, mediante herramientas que permitan recuperar el control de los gastos.
“Para romper con el ciclo de compras compulsivas, se requiere un enfoque integral que atienda tanto los aspectos emocionales como los de conducta”, expuso.
Entre las alternativas recomendadas se encuentran la terapia cognitivo-conductual, la educación así como la gestión económica y, en determinados casos, el tratamiento psicofarmacológico bajo supervisión profesional.
La Profeco señaló que identificar oportunamente este comportamiento resulta fundamental para recuperar el control del presupuesto y evitar que las compras continúen afectando la estabilidad financiera de las personas y sus familias.