Miércoles 14 de Octubre de 2026

Vacuna contra el VPH: quién debe aplicársela, cuántas dosis necesita y qué enfermedades previene

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en el mundo. Aunque la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas y eliminan el virus de manera natural, algunos tipos pueden provocar enfermedades graves, incluido el cáncer cervicouterino. Por ello, especialistas y autoridades sanitarias recomiendan la vacunación como una medida fundamental de prevención desde edades tempranas.

¿Qué es el VPH y por qué es peligroso?

Existen más de 200 tipos de virus del papiloma humano. Algunos, como los tipos 6 y 11, están relacionados con la aparición de verrugas genitales, mientras que otros, particularmente el 16 y el 18, pueden provocar lesiones precancerosas y diferentes tipos de cáncer.

El VPH puede transmitirse mediante el contacto íntimo de piel con piel durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Tanto mujeres como hombres pueden contraerlo y transmitirlo, incluso cuando desconocen que tienen la infección.

¿Qué enfermedades previene la vacuna?

La vacunación reduce considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer cervicouterino y contribuye a prevenir otros cánceres asociados con el VPH, como los de ano, pene, vulva, vagina y orofaringe, que afecta determinadas zonas de la garganta.

Dependiendo de la formulación utilizada, también puede proteger contra los tipos de virus responsables de la mayoría de las verrugas genitales.

Una revisión científica de Cochrane, publicada en 2025 y basada en estudios que incluyeron a más de 132 millones de personas, encontró que la vacunación puede reducir aproximadamente 80 por ciento la incidencia de cáncer cervicouterino entre quienes fueron vacunadas a los 16 años o antes.

¿Quiénes pueden vacunarse gratuitamente en México?

De acuerdo con la Secretaría de Salud, el programa nacional de vacunación contempla los siguientes grupos:

Niñas y niños que cursan quinto grado de primaria.

Niñas y niños de 11 años que no se encuentran escolarizados.

Personas de 11 a 49 años que viven con VIH.

Niñas y adolescentes de 9 a 19 años que reciben atención dentro del protocolo por violación sexual.

La incorporación de los niños al esquema nacional comenzó en 2025, con el propósito de ampliar la protección contra enfermedades relacionadas con el VPH.

Quienes no recibieron la vacuna a la edad correspondiente pueden consultar en su unidad de salud sobre las campañas de recuperación de esquemas y los criterios de elegibilidad vigentes.

¿Cuántas dosis son necesarias?

En México, el esquema habitual del programa público consiste en una sola dosis para la población objetivo, siguiendo las recomendaciones internacionales que reconocen la protección proporcionada por este esquema.

La excepción corresponde a las personas que viven con VIH, para quienes se indican tres dosis, administradas al inicio, a los dos meses y a los seis meses.

En los servicios privados, el número de aplicaciones puede variar según la edad, el estado de salud y el esquema autorizado para la vacuna utilizada.

¿Los adultos también pueden vacunarse?

Sí. Aunque la mayor efectividad se obtiene antes del inicio de la vida sexual, las personas que ya tienen actividad sexual también pueden beneficiarse, porque la vacuna puede protegerlas contra tipos de VPH a los que todavía no han estado expuestas.

La Organización Panamericana de la Salud señala que la vacunación puede recomendarse hasta los 26 años, según las disposiciones de cada país. Entre los 27 y 45 años, su aplicación debe valorarse individualmente con un profesional de la salud.

Es importante distinguir entre las recomendaciones médicas y los grupos que tienen acceso gratuito dentro del programa público mexicano.

¿Qué pasa si una persona ya tiene VPH?

Tener una infección por VPH no significa que la vacunación carezca de utilidad. Una persona puede haber contraído uno de los tipos del virus y todavía beneficiarse de la protección frente a otros.

Sin embargo, la vacuna no elimina las infecciones existentes, no cura las verrugas genitales y tampoco trata las lesiones precancerosas. Su función es prevenir nuevas infecciones.

¿La vacuna tiene efectos secundarios?

Las vacunas contra el VPH cuentan con un amplio respaldo científico en materia de seguridad. Las reacciones más frecuentes son leves y temporales, como dolor, enrojecimiento o inflamación en el sitio de aplicación, dolor de cabeza, cansancio o fiebre.

Algunas personas pueden experimentar mareos o desmayos relacionados con la aplicación de una inyección, por lo que se recomienda permanecer sentadas durante aproximadamente 15 minutos después de vacunarse.

La Organización Panamericana de la Salud también ha aclarado que no existe evidencia de que esta vacuna provoque infertilidad o fomente el inicio temprano de la actividad sexual.

¿Quiénes deben posponer o evitar la vacunación?

La vacuna no se recomienda durante el embarazo, por lo que su aplicación debe posponerse hasta después de este periodo. Tampoco debe administrarse a personas que hayan presentado una reacción alérgica grave a una dosis anterior o a alguno de sus componentes.

Quienes tengan una enfermedad aguda moderada o grave deben consultar al personal médico sobre el momento adecuado para recibirla. Un resfriado leve generalmente no impide la vacunación.

¿Dónde se puede conseguir?

La vacuna está disponible gratuitamente para los grupos contemplados en el programa nacional en unidades de la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, así como mediante brigadas que visitan escuelas.

Para localizar un punto de vacunación, la población puede consultar el sitio dondemevacuno.salud.gob.mx o llamar al 079. Se recomienda llevar la Cartilla Nacional de Salud y, cuando corresponda, contar con la autorización de madres, padres o tutores.

¿Vacunarse significa que ya no es necesario realizarse el Papanicolaou?

No. Aunque la vacunación disminuye de manera importante el riesgo de cáncer cervicouterino, no protege contra todos los tipos de VPH capaces de causar esta enfermedad.

Por esa razón, las mujeres deben continuar con las pruebas de detección correspondientes a su edad y antecedentes médicos, como el Papanicolaou y la prueba de VPH, de acuerdo con las recomendaciones sanitarias.

Asimismo, el uso del preservativo continúa siendo importante para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual, aunque no elimina completamente la posibilidad de contagio por VPH.

La vacunación contra el virus del papiloma humano representa una oportunidad para prevenir enfermedades que pueden manifestarse muchos años después del contagio. Recibirla oportunamente, mantener las revisiones médicas y contar con información confiable son acciones fundamentales para proteger la salud tanto de mujeres como de hombres.

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