Las formas de combatir el crimen organizado están representando retos significativos para las instituciones financieras del País.
El objetivo ya no son únicamente los capos o los cárteles de la droga, sino las empresas operativas, intermediarios y estructuras que facilitan la corrupción desde sectores legítimos, advirtió Adrián Sánchez, director de Planeación Estratégica para América Latina y el Caribe en LexisNexis Risk Solutions.
Las autoridades están atacando cada vez más redes financieras y operativas completas, explicó en entrevista.
Un mayor enfoque en redes financieras completas significa que la Red de Control de Delitos Financieros de EU (FinCEN por sus siglas en inglés), el Departamento del Tesoro de EU y el resto de autoridades están rastreando a los bancos, casas de cambio, empresas y hasta hoteles que prestaron servicio directa o indirectamente a la comisión de algún delito.
"Estár apuntándole a toda la red coadyuva a fortalecer los esquemas", expuso Sánchez.
Las instituciones financieras enfrentan una presión creciente para evaluar las relaciones de los clientes y entidades sancionadas.
Recientemente, la SHCP publicó nuevos formatos oficiales de avisos e informes en materia antilavado para quienes realizan actividades vulnerables, con una implementación gradual, a partir del 1 de febrero de 2027.
Von Wobeser y Sierra anticipó que los formatos exigen a los sujetos obligados ajustar sus procesos internos de cumplimiento.