Martes 13 de Octubre de 2026

¿Tu maleta puede salirte más cara que el vuelo? Conoce las medidas permitidas para viajar en avión

Encontrar un vuelo económico puede ser una gran oportunidad para viajar, pero el ahorro puede desaparecer al llegar al aeropuerto con una maleta que supera las medidas permitidas o que no está incluida en la tarifa contratada. Aunque muchas personas consideran que una mochila, una maleta de cabina y una maleta documentada son prácticamente lo mismo, las aerolíneas establecen diferencias importantes que pueden representar gastos adicionales.

En México, compañías como Aeroméxico, Volaris y Viva manejan medidas similares para el equipaje de mano, pero sus políticas cambian según el tipo de boleto, la ruta y los servicios contratados. Por ello, antes de preparar las vacaciones, es indispensable conocer qué se puede transportar y cuánto peso está permitido.

Los tres tipos de equipaje que debes conocer

Artículo personal: Es una mochila pequeña, bolsa de mano, portafolio o funda para computadora que debe caber debajo del asiento delantero. Como referencia, Viva permite dimensiones de 45 × 35 × 20 centímetros, mientras que Volaris establece 35 × 45 × 20 centímetros. Generalmente está incluido incluso en las tarifas más económicas.

Equipaje de mano: Es la maleta pequeña que se lleva dentro del avión y se coloca en los compartimentos superiores. Las medidas habituales en las principales aerolíneas mexicanas son de 55 × 40 × 25 centímetros, incluyendo ruedas, asas y bolsillos exteriores. El peso permitido puede variar entre 10 y 15 kilogramos, o establecerse como límite combinado con el artículo personal.

Equipaje documentado: Son las maletas que se entregan en el mostrador y viajan en la bodega del avión. Una referencia frecuente es el máximo de 158 centímetros lineales, es decir, la suma del largo, ancho y alto. Las tarifas comerciales suelen contemplar opciones de 15 o 25 kilogramos, aunque también existen otros límites y condiciones.

¿Qué permiten Aeroméxico, Volaris y Viva?

Las tres compañías utilizan como referencia 55 × 40 × 25 centímetros para las maletas de cabina, pero existen diferencias en las tarifas.

En Aeroméxico, por ejemplo, la tarifa Básica para vuelos nacionales contempla un artículo personal y una maleta de mano con peso combinado máximo de 10 kilogramos, mientras que la Clásica aumenta esa capacidad a 15 kilogramos. La tarifa Light puede no incluir maleta de mano.

En Volaris, la tarifa Zero está diseñada para viajar únicamente con un artículo personal, mientras que otras modalidades y servicios adicionales pueden incorporar equipaje de cabina o documentado. Los beneficios específicos deben confirmarse en la reservación.

Por su parte, Viva ofrece una tarifa Zero que contempla un artículo personal, mientras que modalidades como Light permiten llevar una maleta de mano de hasta 10 kilogramos. Otras opciones pueden incluir mayor capacidad o equipaje documentado.

La recomendación es no dejarse llevar únicamente por el precio anunciado. Dos boletos para el mismo destino pueden tener costos muy distintos cuando se considera el equipaje que realmente necesita cada pasajero.

Los errores más comunes que provocan cargos adicionales

Uno de los descuidos más frecuentes consiste en medir únicamente el cuerpo de la maleta, sin considerar las ruedas, las asas o los compartimentos exteriores. Estos elementos también forman parte de las dimensiones que revisan las aerolíneas.

Otro error es confundir una mochila con un artículo personal. Aunque no tenga ruedas, si supera las medidas autorizadas o no cabe debajo del asiento, puede considerarse equipaje de mano y generar un cargo, según las condiciones del boleto.

El exceso de peso también puede convertirse en un problema. Una maleta que cumple con las medidas establecidas puede ser rechazada como equipaje de cabina si supera los kilogramos permitidos. Además, algunas compañías consideran el peso conjunto de la maleta y la mochila.

¿Cómo evitar pagar de más?

La primera recomendación es revisar los servicios incluidos antes de comprar el boleto. Cuando sea necesario adquirir equipaje adicional, conviene comparar su precio durante la reservación, posteriormente en la aplicación y en el aeropuerto, pues los cargos pueden variar.

También es recomendable pesar la maleta en casa y dejar un pequeño margen para las compras realizadas durante el viaje. Si la aerolínea permite 10 kilogramos, preparar una maleta de ocho o nueve puede evitar sorpresas en el regreso.

Utilizar ropa versátil, reducir la cantidad de zapatos y optar por artículos de higiene personal en presentaciones pequeñas ayuda a aprovechar mejor el espacio disponible.

Cuidado con los líquidos y las baterías

Las medidas no son el único requisito. En los filtros de seguridad de los aeropuertos mexicanos, los líquidos, geles y aerosoles de uso personal generalmente deben transportarse en recipientes de máximo 100 mililitros, dentro de una bolsa transparente y resellable con capacidad de hasta un litro.

Es importante recordar que un envase de 200 mililitros no pasa el filtro únicamente porque esté medio vacío. Lo que cuenta es la capacidad del recipiente.

Las baterías externas para cargar celulares, conocidas como power banks, deben transportarse en cabina y no dentro del equipaje documentado. También existen restricciones relacionadas con su capacidad y uso durante el vuelo.

¿Qué dice la ley mexicana sobre el equipaje gratuito?

La Ley de Aviación Civil establece, en su artículo 47 Bis, el derecho a transportar hasta dos piezas de equipaje de mano cuyas medidas individuales no superen los 55 × 40 × 25 centímetros y cuyo peso conjunto no exceda los 10 kilogramos. Asimismo, contempla una franquicia de equipaje documentado de 15 o 25 kilogramos, dependiendo de la capacidad de la aeronave.

La legislación también permite ofrecer tarifas preferenciales a quienes deciden viajar sin equipaje. Sin embargo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha sostenido que el equipaje de mano forma parte del servicio de transporte aéreo y ha cuestionado los cobros adicionales por este concepto.

Ante un cargo que se considere injustificado, los pasajeros pueden solicitar una explicación a la aerolínea, conservar su boleto y los comprobantes de pago, y acudir a la Profeco para recibir orientación o presentar una queja.

En definitiva, viajar ligero no siempre significa viajar barato. La verdadera forma de ahorrar comienza antes de llegar al aeropuerto: elegir una tarifa adecuada, conocer las medidas autorizadas y comprobar que cada maleta cumpla con las condiciones del viaje.

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