El 46 por ciento de las empresas familiares están en riesgo de no subsistir debido a malas prácticas, y no prever una transición generacional ordenada, aseguró un estudio del Centro de Investigación para las Familias de Empresarios de IPADE Business School.
En su séptima edición, el estudio reúne las respuestas de 276 miembros de empresas familiares, de las cuales 72 por ciento corresponde a pequeñas y medianas empresas. La muestra también incluye 16 por ciento de empresas grandes y presenta un predominio de organizaciones del sector servicios.
"El 46 por ciento corre un riesgo serio de no subsistir debido a la acumulación de malas prácticas que, si no se corrigen, terminarán por viciar la dinámica familiar hasta el grado de su desintegración y el fracaso del negocio", afirmó el estudio.
El estudio reveló que 50 por ciento de las empresas tienen temas pendientes por resolver y solo 4 por ciento de los negocios presentan un nivel adecuado de progreso.
La investigación identifica que 49 por ciento de las familias participantes está en riesgo de complicar su supervivencia empresarial por no determinar los tiempos y procesos que permitan realizar una transición generacional ordenada.
"Los procesos de sucesión entre generaciones aún son el mayor reto que enfrentan las organizaciones familiares, sobre todo en el traspaso de la primera a la segunda generación, aunque también de la segunda a la tercera. Lo que sucede a menudo es que las fórmulas aplicadas que funcionaron bien en el primer relevo generacional no siempre funcionan en la siguiente", advirtió el análisis.
El estudio afirmó que la institucionalización es donde más oportunidades de mejora tiene las empresas familiares.
"Institucionalizar a la empresa significa que su condición no dependerá de una o pocas personas sino, precisamente, de instituciones como la Asamblea de Accionistas y el Consejo de Administración.
"Para garantizar la continuidad del proyecto empresarial es mandatario determinar cómo se conformará la participación de socios, familiares y personas ajenas a la familia, así como los derechos que corresponderán a todos los implicados", subrayó.
En el cuestionario se incluyeron preguntas destinadas a evaluar el estado general de la empresa, en términos monetarios, patrimoniales y familiares.
A pesar del contexto económico complejo, un 70 por ciento de las empresas familiares participantes reportan progreso y crecimiento en sus ventas y un 65 por ciento muestran un aumento en su patrimonio en los últimos tres años, indicio de la fortaleza y resiliencia de estas organizaciones.