Sábado 17 de Octubre de 2026

¿Tu negocio está listo para la jornada de 40 horas?

Mipymes tienen lo que resta del año para calcular cuánto costará cubrir su operación, pues en 2027 arranca el primer recorte a la jornada.

Revisar horarios, actualizar contratos y calcular cuánto costará cubrir la operación son tareas que las micro, pequeñas y medianas empresas deben comenzar antes del primer recorte de la jornada laboral.

 

A partir del 1 de enero de 2027, el límite semanal pasará de 48 a 46 horas, sin reducir salarios ni prestaciones. La transición continuará hasta llegar a 40 horas en 2030.

 

La aplicación es gradual, pero cada ajuste tiene una fecha de cumplimiento: los negocios no disponen de todo 2027 para decidir cuándo reducir las primeras dos horas. Para evitar improvisaciones, es necesario preparar tanto la organización del trabajo como los documentos y el presupuesto antes de que comience el año.

 

1. Revisa los horarios y las tareas

 

El primer paso es identificar cuánto trabaja cada colaborador y qué actividades necesitan cobertura. Sergio Javier Ramírez Contreras, presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, recomendó revisar los procesos administrativos y operativos para determinar qué puede reorganizarse y dónde será necesario incorporar personal.

 

"Tienen dos opciones: o mejoran sus procesos internos o contratan más personal, así de sencillo", explicó.

 

Para un negocio pequeño, esa revisión puede traducirse en un mapa de turnos: quién abre, quién cierra, cuáles son las horas de mayor demanda y qué tareas pueden distribuirse de otra manera. El objetivo es ajustar la jornada de cada trabajador sin perder de vista las necesidades de atención y producción.

 

2. Compara costos antes de contratar

 

Reorganizar horarios, pagar horas extras o ampliar la plantilla tiene efectos distintos sobre el presupuesto. Domingo Ruiz, presidente de la Comisión Fiscal de Coparmex Jalisco, recomendó calcular las alternativas considerando no solo el pago al trabajador, sino también sus implicaciones en ISR, cuotas del IMSS, aportaciones al Infonavit e impuesto estatal sobre nómina.

 

"Ahí va a tener implicaciones que se tendrán que calcular muy bien, ya sea del lado de contratar personal o ya sea del lado de pagar horas extras", señaló.

 

La recomendación práctica es comparar esos escenarios con el contador antes de tomar una decisión. Ruiz aclaró que la reducción de jornada no modifica por sí misma los impuestos, pero las decisiones de contratación y remuneración sí tienen consecuencias fiscales.

 

3. Deja por escrito la nueva jornada

 

El cambio debe reflejarse en las condiciones documentadas de trabajo. Ramírez Contreras propuso utilizar un adendo, es decir, un anexo que permite ajustar una parte del contrato sin sustituirlo completo. Recomendó precisar la fecha de aplicación, la nueva jornada semanal y los horarios de entrada y salida.

 

"Es simplemente hacerle un adendum, un ajuste en la parte final y es sencillo: a partir de una cláusula adicional al final, a partir de la reforma del primero de mayo del 2026, tu jornada va a ser comprendida de 46 horas, que va a ser de tal hora a tal hora", ejemplificó.

 

El especialista señaló que este ajuste puede incorporarse al contrato existente. Si el negocio cuenta con un reglamento interior que establece horarios y reglas de registro, también recomendó actualizarlo para que ambos documentos coincidan.

 

4. Prepara el registro electrónico

 

Además de reorganizar la operación, las empresas deben atender la obligación de registrar electrónicamente el inicio y la finalización de la jornada y proporcionar esa información a la autoridad cuando la solicite. El decreto contempla que la Secretaría del Trabajo determine las disposiciones generales, el ámbito de aplicación y las excepciones.

 

Esto no debe confundirse con la obligación de comprar una marca o un modelo específico de reloj checador. Antes de elegir una herramienta, el negocio debe revisar los requisitos aplicables y cómo conservará la información que acredite el tiempo trabajado.

 

5. Haz coincidir horarios, nómina y movimientos de personal

 

Ruiz advirtió que pueden surgir discrepancias entre lo que ocurre en la operación, los comprobantes fiscales de nómina y las altas y bajas ante el IMSS. Por ello, la preparación no termina con registrar las entradas y salidas: también requiere revisar la consistencia de la información laboral y fiscal.

 

"Se convierte también en un instrumento de fiscalización en el tema del cumplimiento", explicó sobre los controles de jornada.

 

Para organizar esa revisión, conviene reunir los registros de trabajo, los recibos de nómina, los pagos de tiempo extraordinario y los movimientos del personal. El propósito es detectar diferencias y corregirlas, no asumir que contar con un registro electrónico resuelve por sí solo todas las obligaciones.

 

6. Mantén el salario y explica los cambios

 

La reducción legal de horas no permite compensar el ajuste disminuyendo el sueldo o las prestaciones. Comunicar la nueva distribución de horarios y dejarla documentada ayudará a que los trabajadores conozcan cómo se organizará la operación.

 

"La disminución de la jornada no implica que les van a pagar menos", subrayó Ramírez Contreras.

 

Los especialistas coincidieron en que la preparación debe comenzar con una revisión conjunta de procesos, documentos y costos.

 

Para las mipymes, la prioridad es llegar a enero con un esquema definido, en lugar de resolver por separado los horarios, la contratación y la nómina cuando el primer ajuste ya deba cumplirse.

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