San Luis Potosí, SLP.- A un mes del relevo en la Comisión Institucional de Justicia Universitaria (CIJU) de la UASLP, la nueva administración intenta marcar distancia de los señalamientos que en el pasado cuestionaron su eficacia. Hoy, el órgano reporta cinco procedimientos activos por posibles faltas administrativas, en un escenario donde la credibilidad institucional sigue siendo tema pendiente.
Los expedientes involucran a integrantes de la comunidad universitaria —desde estudiantes hasta personal académico— y se desarrollan tanto en la capital potosina como en la región Media. De acuerdo con la presidencia de la comisión, los casos ya transitan por la etapa de audiencias, un proceso que, aseguran, continuará hasta agotar cada línea de investigación.
Sin embargo, más allá del avance procesal, el foco también se mantiene en la figura de quien encabeza la CIJU. Su nombramiento no ha estado exento de cuestionamientos, principalmente por vínculos familiares con exfuncionarios de seguridad y por antecedentes en casos mediáticos. Frente a ello, la postura oficial ha sido de apertura a la crítica, aunque sin profundizar en los señalamientos.
En cuanto al funcionamiento interno, la comisión rechaza arrastrar un rezago significativo, pese a que reconoce obstáculos operativos, como la dificultad para coincidir con todas las partes involucradas. Para sortear estos retos, se han incorporado audiencias virtuales como mecanismo de agilización.
El contexto no es menor, la CIJU llega de una etapa marcada por atrasos y periodos sin liderazgo formal, lo que debilitó su capacidad de respuesta. Hoy, con expedientes en marcha y bajo el escrutinio público, el verdadero reto no es solo resolver los casos abiertos, sino recuperar la confianza en un sistema que durante años fue señalado por su lentitud.