El Gobierno federal se quedó corto en sus estimaciones de crecimiento de demanda de energía eléctrica para 2030, por lo que deberá acelerar la construcción de la infraestructura que se requiere para sostener el avance económico que prevé el Plan México, señala un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
"La planeación y expansión del sistema eléctrico no va al mismo ritmo que la política industrial. El Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (Pladese) 2025-2039 prevé un crecimiento de la demanda eléctrica menor al que necesitaría una economía que busca crecer, atraer inversiones e impulsar la industrialización.
"En otras palabras, la infraestructura eléctrica se está diseñando para una economía más pequeña a la que aspira el Plan México", expone el documento "Plan México y generación eléctrica: la infraestructura pendiente", publicado por el Instituto.
El análisis indica que entre 2026 y 2030 el Pladese estima un crecimiento promedio anual del consumo de electricidad de 2.5 por ciento promedio anual, pero tomando como base las metas del Plan México el avance será de 4.5 por ciento.
En el escenario de planeación, el consumo bruto de energía pasaría de 364 mil 444 en 2025 a alrededor 412 mil 400 gigawatts hora para el año 2030.
"Bajo el escenario de crecimiento necesario para cumplir los objetivos del Plan México, la demanda eléctrica alcanzaría 454 mil 35 Gigawatts-hora (GWh) en 2030, un nivel 10.1 por ciento superior al escenario base considerado en el Pladese.
"Esta brecha evidencia que la expansión prevista de la infraestructura eléctrica resulta insuficiente para mantener el ritmo de crecimiento económico previsto. La planeación vinculante no corresponde a la meta", señala el Imco.
A esto se suman las limitaciones en la ejecución de la inversión pública, lo que eleva el riesgo de rezagos en el desarrollo del sistema eléctrico, agrega el texto.
Atender esta brecha requiere inversiones públicas, privadas y mixtas orientadas a fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de manera acelerada.
Si la expansión del sistema eléctrico no se alinea oportunamente con la trayectoria esperada de la demanda se reduce la capacidad del País para atraer y retener inversiones de alto valor agregado", añade.
Ante esto, el Instituto señaló que se debe acelerar la expansión de la infraestructura eléctrica con énfasis en la red de transmisión y en nueva capacidad de generación limpia, dando prioridad a las inversiones que eliminen los cuellos de botella de la Red Nacional de Transmisión y permitan incorporar la nueva capacidad de generación pública y privada.