La reducción del déficit fiscal planteada por Hacienda para 2027 es moderada y pone en duda que sea suficiente para frenar el aumento de la deuda, lo que representa un riesgo a la baja para la calificación de México, advirtió Fitch Ratings.
La calificadora confirmó en abril la nota BBB-/Estable, y advirtió que habría presiones negativas si no se aplica una mayor consolidación y la deuda mantiene un aumento sostenido.
El Paquete Económico 2027 mantiene un déficit fiscal amplio de 4.1 por ciento del PIB para 2026 y plantea reducirlo a 3.9 por ciento en 2027.
Fitch consideró que la meta es menos ambiciosa que el 3.5 por ciento previsto en las orientaciones presupuestarias de abril y mantiene la senda de consolidación de 0.2 puntos porcentuales al año.
Fitch estima que la deuda pública federal alcanzará 58 por ciento del PIB en 2026 y la de las administraciones públicas 57.3 por ciento.
Para estabilizarla, calcula que México requeriría un saldo presupuestario básico de alrededor de 2.5 por ciento, por lo que podría necesitarse un ajuste adicional ante el crecimiento de las pensiones.
La calificadora identificó riesgos fiscales, pues parte de la mejora de ingresos prevista para 2027 sería temporal y un mecanismo para financiar infraestructura aplazará costos fiscales hasta 2029-2030.
Pemex representa otro riesgo; el presupuesto contempla una inyección de liquidez del Gobierno por 81 mil millones de pesos, equivalente a 0.3 por ciento del PIB.
Fitch advirtió que la caída de la producción de refinería y las mayores importaciones de combustibles muestran que la empresa aún no logra un cambio de rumbo operativo.
Ante las presiones de gasto futuras, Fitch consideró probable que una reforma fiscal estructural cobre importancia para una mayor consolidación sin reducir la inversión.